El pasado domingo, México se convirtió en el escenario de una ofensiva criminal sin precedentes modernos. La captura y posterior fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», desató una ola de violencia que no solo paralizó al occidente del país, sino que resonó en las portadas de la prensa internacional. Para profundizar en la magnitud de estos eventos, dialogamos con la politóloga mexicana Mirna Ponce, quien describió un panorama de «atrocidad» y abandono estatal.

Según relató Ponce, la detención ocurrió en Tapalpa, Jalisco, un «pueblo mágico» conocido por su atractivo turístico, donde el criminal se refugiaba en el exclusivo fraccionamiento Country Club. La especialista menciónó que «El Mencho» fue herido por el Ejército Mexicano y murió durante su traslado a la Ciudad de México.

La respuesta del crimen organizado fue inmediata y devastadora. Ponce describió los «narco bloqueos» como una táctica de guerra urbana que asfixió a la zona metropolitana de Guadalajara:

«De un momento para otro, las personas que vivimos en esta zona metropolitana nos enteramos de que había narco bloqueos… la quema de vehículos de particulares y de camiones también. Al día de ayer, según las autoridades estatales de aquí de Jalisco, había más de 200 camiones y vehículos quemados».

La violencia no se limitó a daños materiales. La politóloga informó sobre la muerte de más de 25 elementos del ejército y la caída del operador financiero de la organización. Además, destacó un hecho inédito en la historia reciente del país: la escala de la agresión contra la sociedad civil y la infraestructura.

«Una atrocidad por parte del crimen organizado nunca había sucedido con tanta intensidad en el país. Incluso metieron maquinaria para destruir la carretera e impedir el paso de las autoridades federales», señaló Ponce, subrayando que incluso se registró una fuga de presos en el penal de Puerto Vallarta.

Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la denuncia de la inacción gubernamental. Mientras la población de Jalisco vivía bajo el «Código Rojo» y las ciudades lucían desiertas, la narrativa oficial parecía ignorar la gravedad de la situación.

«Nos genera indignación la omisión y la actitud de la Presidente de México, Claudia Sheinbaum, que teniendo las evidencias de que había muchos desastres, mucho desorden y mucha inseguridad, el lunes se puso a decir que el país está bajo control», sentenció la analista.

A nivel internacional, la preocupación ha girado en torno a la seguridad de los próximos eventos masivos, como los partidos mundialistas de junio de 2026. Sin embargo, para los ciudadanos locales, el miedo es cotidiano y persistente, alimentado por la extorsión a comerciantes y el reclutamiento forzado de jóvenes.

Con la muerte de Oseguera Cervantes, queda en el aire la sucesión del mando. Ponce mencionó que los rumores apuntan a un criminal alias R3 como posible nuevo líder de la que califica como la organización «más extendida en el país y la más violenta de los últimos años».

Aunque las actividades escolares y comerciales intentan retomar la normalidad, la sensación de inseguridad permanece intacta. Como concluyó la especialista, la ciudad puede intentar reabrir, pero la sombra de los vehículos quemados y el eco de las balas aún dictan el ritmo de la vida en Jalisco.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo