En un paso clave para su institucionalización, Patria Grande, el espacio político que lidera a nivel nacional Juan Grabois, llevó adelante este viernes un plenario en la ciudad de General Roca donde quedaron consagradas sus nuevas autoridades en la provincia de Río Negro. Tras un proceso de reorganización interna, el partido logró avanzar con una lista de unidad, buscando proyectar una alternativa política sólida en la región.
La nueva conducción refleja un equilibrio territorial, integrando referentes de los principales puntos de la provincia. La presidencia quedó en manos de Alejandro Palmas, dirigente de San Carlos de Bariloche, ciudad donde el espacio obtuvo un histórico 13,2% de los votos en las PASO presidenciales de 2023. Lo acompañan Anahí Benítez (Cinco Saltos) en la vicepresidencia, Rosario Jiménez (Roca) en la Secretaría General y Julieta Parente (Viedma) en la Tesorería.
Juan Manuel Sosa, referente provincial del espacio, destacó la importancia de este hito: «Consolidar esta herramienta electoral nos permite posicionarnos de otra manera como organización. Queremos empezar a construir representaciones locales para fortalecer la presencia territorial», afirmó en diálogo con la prensa.
El plenario contó con la participación de más de 110 militantes provenientes de localidades como Cipolletti, Regina, Río Colorado, y también de la Región Sur, como Jacobacci y Maquinchao. Con un padrón que ya supera los 2.800 afiliados, el partido busca ahora completar su esquema institucional con la elección de la Mesa Ejecutiva y la Junta de Disciplina hacia mediados de este año.
Desde Patria Grande señalaron que la formalización de sus autoridades no es solo un trámite administrativo, sino una apuesta política para ampliar consensos dentro del peronismo y sectores aliados. El objetivo, según indicaron, es construir una alternativa que pueda frenar el actual modelo económico y proponer un aparato productivo que combata «el hambre y la miseria» en la provincia.
Con este movimiento, el «partido de Grabois» deja de ser solo un movimiento social para transformarse en una estructura partidaria con papeles en regla, lista para disputar poder real en el escenario rionegrino en los próximos turnos electorales.