El Gobierno de la Provincia de Río Negro dio inicio esta semana a una de las obras de infraestructura más ambiciosas y esperadas de los últimos tiempos en San Carlos de Bariloche. Se trata de la construcción de un nuevo sistema de captación y distribución de agua potable que promete resolver una demanda histórica y brindar previsibilidad al desarrollo urbano de la zona sur de la ciudad.
Los primeros trabajos comenzaron en las inmediaciones del lago Gutiérrez, punto elegido para la nueva toma de agua. Según informaron fuentes oficiales, las cuadrillas ya se encuentran abocadas a las tareas preliminares: movimiento de suelo, apertura de trazas y acondicionamiento del terreno donde se erigirá la estructura necesaria para captar el recurso hídrico.
El proyecto no solo representa un hito en la gestión de servicios básicos, sino que busca dar una solución definitiva a la problemática de suministro en 30 barrios que, en los últimos años, han experimentado una fuerte expansión poblacional.
De acuerdo con las especificaciones técnicas, la intervención permitirá una capacidad de producción de 24.000 metros cúbicos de agua por día. La obra integral contempla la ejecución de la toma de agua desde el lago Gutiérrez, la edificación de una nueva planta potabilizadora, así como la instalación de cisternas, sistemas de impulsión y refuerzos estratégicos sobre la red de distribución ya existente.
El gobernador Alberto Weretilneck destacó la relevancia de este despliegue, calificándolo como un pilar fundamental para el futuro de la región. “La Provincia ha puesto en marcha una obra histórica, consolidando el rumbo de crecimiento de Bariloche y mejorando la calidad de vida de miles de familias”, afirmó el mandatario durante la puesta en marcha de los trabajos.
Además de los beneficios directos para los 75.000 vecinos que verán fortalecido su acceso al agua potable, desde el Ejecutivo provincial subrayaron que esta inversión tendrá un efecto dinamizador en la economía local, generando empleo y aportando la infraestructura necesaria para sostener tanto la salud pública como las actividades turísticas y productivas de la zona.
Con el avance de esta obra, Bariloche da un paso firme hacia la modernización de sus servicios esenciales, asegurando que la infraestructura crezca a la par de una ciudad que, año tras año, continúa consolidándose como uno de los centros urbanos más dinámicos de la Patagonia.