Un grupo de vecinos y vecinas del barrio Loteo Sosa, sector privado, ha manifestado su profunda preocupación por el prolongado estado de abandono en el que se encuentra su zona de residencia. A pesar de haber presentado numerosas notas formales ante las autoridades municipales, denuncian que no han recibido respuestas que permitan mejorar su calidad de vida.
La problemática central radica en la carencia de infraestructura mínima indispensable. Según consta en las notas presentadas, el loteo no cuenta con enripiado de calles, cordón cuneta, espacios verdes regulados, arbolado, servicio de desagües cloacales, red de gas ni una iluminación en condiciones adecuadas.
En sintonía con la cuestión del gas, la municipalidad de Patagones comenzo con la entrega de leña a traves del Plan Calor 2026. No obstante varios vecinos de Villa Dolores, Loteo Sosa lo que están reclamando debido a que tampoco les llega la leña porque el municipio no les entregó nada.
Los residentes enfatizan que esta situación no es solo una cuestión estética, sino que impacta directamente en su día a día. «Dicho estado genera constantemente inconvenientes a los vecinos y vecinas en su día a día; como dificultades para circular por la vía pública, inseguridad y, por sobre todo, condiciones indignas de habitabilidad», expresan en los documentos.
La situación se agrava durante los días de lluvia, cuando el ingreso y egreso al loteo se vuelven extremadamente difíciles e, incluso, peligrosos debido al estado de las calles de tierra.
En sus reclamos, los vecinos han solicitado en reiteradas ocasiones una reunión con el intendente Ricardo Marino y la titular de la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Arq. Pamela Baffoni, con el objetivo de entablar un canal de diálogo y resolver en conjunto la problemática del barrio.
Asimismo, subrayan que, como contribuyentes, cumplen con el pago de sus impuestos y exigen que el Estado garantice los mismos derechos y obligaciones para todos los ciudadanos, sin realizar distinciones entre áreas «sociales» y «privadas».
Hasta la fecha, y a pesar de la insistencia, los vecinos sostienen que la situación, «lejos de mejorar, se agrava día a día», esperando una respuesta concreta que les permita acceder a una mejora definitiva en su infraestructura urbana.