En lo que ya se perfila como un punto de inflexión tanto para la matriz energética nacional como para la política de atracción de capitales, quedó oficialmente inaugurado en el departamento de Las Heras el parque solar “El Quemado”. Con una capacidad instalada de 305 MW, el complejo no solo se corona como el parque fotovoltaico más grande de la Argentina, sino que inscribe su nombre en la historia económica reciente al convertirse en el primer proyecto de infraestructura completamente ejecutado y habilitado bajo los beneficios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
El proyecto demandó una inversión de USD 220 millones y fue desarrollado por YPF Luz. Su puesta en marcha tiene un impacto inmediato en el Sistema Interconectado Nacional: generará energía equivalente al consumo de más de 233.000 hogares y evitará la emisión de toneladas de dióxido de carbono, consolidando el despliegue de las energías renovables en la región de Cuyo.
Emplazado sobre una superficie de 620 hectáreas de suelo mendocino, «El Quemado» destaca por su envergadura tecnológica. El parque cuenta con más de 511.000 paneles bifaciales de última generación. A diferencia de las celdas tradicionales, estos módulos captan la radiación solar por ambas caras, aprovechando el reflejo del suelo.
Para maximizar el rendimiento, los paneles están montados sobre 5.800 trackers o seguidores solares, dispositivos inteligentes que giran de manera automatizada siguiendo la trayectoria del sol de este a oeste. Con esta incorporación, el parque aporta por sí solo más del 11% de toda la capacidad solar instalada en el país, elevando simultáneamente la generación solar de la provincia de Mendoza por encima del umbral de los 700 MW.
Más allá de los hitos técnicos, la inauguración de «El Quemado» encierra una profunda lectura política y de gestión. El origen del proyecto se remonta al diseño y estructuración inicial de EMESA (Empresa Mendocina de Energía), la firma estatal de carácter provincial y municipal que detectó el potencial del terreno y trazó los primeros lineamientos técnicos. Posteriormente, los activos fueron adquiridos y materializados por YPF Luz, demostrando la viabilidad de los esquemas de cooperación público-privada.

El corte de cintas funcionó como la primera gran «foto» de los resultados tangibles del RIGI, la herramienta legislativa clave impulsada por el Gobierno nacional para atraer grandes desembolsos de capital. Del acto central participaron el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; el jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni; y el presidente de YPF, Horacio Marín, entre otras autoridades del sector energético.
Para la gestión provincial, la obra ratifica el liderazgo de Mendoza en la agenda de transición energética y seguridad jurídica. Para la administración nacional, en tanto, representa la evidencia empírica de que el marco de incentivos fiscales y cambiarios comienza a traducirse en reactivación económica real, empleo local e infraestructura estratégica en el interior del país.
Con «El Quemado» en marcha, el mapa energético argentino no solo gana potencia y sustentabilidad, sino que abre oficialmente la era de las grandes inversiones proyectadas a largo plazo.