Una grave denuncia por violencia laboral, hostigamiento psicológico y presuntas irregularidades en el manejo de los recursos públicos sacude por estas horas al Vivero Municipal de Carmen de Patagones. Una exintegrante del sector administrativo del predio, rompió el silencio tras presentar su renuncia indeclinable el pasado 17 de abril, acorralada por un cuadro de hipertensión y un severo deterioro en su salud física y emocional fruto del maltrato sistemático.

La damnificada, quien cuenta con formación en instrumentación quirúrgica, diseño de interiores y está próxima a graduarse en Producción de Vivero por la Universidad Nacional de Mar del Plata, relató una cronología de desatenciones institucionales, «vulneración de derechos» y un presunto esquema de vaciamiento de la producción estatal para fines privados.

Según el testimonio de la extrabajadora, los problemas comenzaron desde su desembarco en el vivero, donde constató la total precariedad edilicia y operativa del lugar: la ausencia de baños habilitados, oficinas sin piso ni calefacción, y la carencia absoluta de material de papelería para registrar el stock y el fichaje del personal. La dafnificada, habría reclamado a Pamela Baffoni, secretaria de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos pero la respuesta no habría sido favorable.

Ante esta situación, la empleada elevó tres notas formales dirigidas al Director del área, el ingeniero agrónomo Raúl Rosenberg, solicitando elementos mínimos de limpieza e insumos de oficina. La respuesta, lejos de ser administrativa, habría sido violenta:

«El ingeniero Rosenberg se apareció en el vivero a las siete de la mañana, en plena oscuridad, a los gritos. Cuando intenté saludarlo me gritó: ‘A mí no me vengas a saludar, ¿quién te crees que sos para andar pidiendo cosas?’. Se golpeaba el pecho diciéndome que yo no era nadie y que él iba a levantar el vivero», rememoró la denunciante.

Tras sufrir una crisis de nervios que derivó en atención médica y la toma de presión en una clínica local, la afectada radicó la denuncia correspondiente en la Comisaría de la Mujer, actuaciones que fueron derivadas judicialmente a Bahía Blanca.

A pesar de haber mantenido una audiencia con el propio intendente municipal (quien, según la denunciante, minimizó la actitud del funcionario tildándolo de «cascarrabias» y sugiriendo que la denuncia no prosperaría), el hostigamiento no cesó, sino que se transformó en persecución.

El relato apunta también contra el codirector del espacio, Matías Contreras. De acuerdo a la presentación de la exempleada, se le llegó a adjudicar falsamente la rotura de materiales de un curso de formación, obligándola a trabajar a la intemperie, «al rayo del sol», durante dos meses para evitar represalias en el interior de las oficinas.

El punto de quiebre sobrevino tras una inspección realizada por la oficina de control a cargo de Cristian Duarte, donde la denunciante y su compañero del área de producción, expusieron las irregularidades del sector. Como presunta represalia, Contreras los habría amenazado con una «falsa denuncia por acoso» promovida supuestamente por trabajadores monotributistas, un documento que las autoridades municipales se habrían negado sistemáticamente a exhibir a los afectados.

Uno de los puntos más alarmantes de la denuncia pública radica en el destino de los fondos y los ejemplares botánicos del municipio. Según la denunciante, el vivero arrastra un período de dos años y ocho meses sin producción oficial, a pesar de que el balance municipal es exigido de forma regular.

«Hicieron una Pyme del vivero; sacan plantas y nos vaciaron el stock. Como yo llevaba el control de las ventas, el stock y las plantas que ingresaban, me convertí en una piedra en el zapato porque soy correcta y no hago la vista gorda», sentenció con firmeza la exmpleada.

La denunciante criticó con dureza el rol de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), asegurando que, si bien mantuvieron reuniones informales, «nunca hicieron nada, hicieron política con mi caso y nunca hubo una predisposición real para solucionar el conflicto».

Actualmente, la denunciante se encuentra fuera del municipio tras haber ratificado su renuncia en términos que dejan asentado el calvario laboral vivido. Se espera que, ante la gravedad de las acusaciones sobre malversación de recursos públicos e irregularidades de inventario, las autoridades competentes del Municipio de Patagones inicien los sumarios administrativos correspondientes para deslindar responsabilidades.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo