En un movimiento inédito para el mercado inmobiliario de la región y del país, la provincia de Chubut oficializó la presentación de un ambicioso esquema de alivio fiscal. El gobernador Ignacio “Nacho” Torres anunció el envío a la Legislatura de un proyecto de ley que elimina por completo el pago del Impuesto sobre los Ingresos Brutos y reduce hasta el 100% el Impuesto de Sellos para la construcción, ampliación y refacción de viviendas familiares.
La iniciativa, diseñada bajo la premisa de «impuestos cero» para la edificación habitacional, entrará en vigencia de manera formal el próximo 1° de junio de 2026 y se extenderá, en su primera etapa, hasta el 30 de junio de 2027.
El principal objetivo de la normativa es quitarle presión impositiva a la actividad privada en un escenario de incrementos constantes en los costos de materiales y retracción de la obra pública nacional, actuando de esta forma como un shock contracíclico que motorice la economía y el empleo local.
Según lo estipulado por el Ejecutivo chubutense, las exenciones totales abarcarán las siguientes categorías de obras y contribuyentes:
- Familias desde cero: Aquellos particulares que comiencen la edificación de su vivienda única y permanente.
- Ampliaciones y refacciones: Propietarios que decidan realizar mejoras de envergadura en hogares ya existentes.
- Desarrolladores residenciales: Empresas que encaren la construcción de edificios residenciales, con la condición de que por lo menos el 70% de la superficie del proyecto esté destinada a departamentos de vivienda.
- Obras en curso: Los proyectos que ya están iniciados podrán acoplarse y gozar del beneficio tributario, siempre y cuando certifiquen la finalización total de la obra antes del 31 de diciembre de 2028.
Por el contrario, el texto normativo deja explícitamente excluidas a todas aquellas construcciones con fines puramente comerciales, corporativos o industriales (como oficinas, locales comerciales y naves industriales).
Una de las particularidades más destacadas de la ley es el fuerte fomento laboral regional. Para poder acceder a estas rebajas de impuestos, las empresas o particulares tendrán la obligación de garantizar el uso de mano de obra local, asegurando que los trabajadores contratados pertenezcan a las mismas localidades donde se ejecutan los proyectos.
El porcentaje final de exención del Impuesto de Sellos (que aplica sobre contratos de obra, herramientas de financiamiento o garantías) dependerá, precisamente, de la magnitud del proyecto inmobiliario y del número de puestos de trabajo generados en la provincia.
«El mejor plan de vivienda es el que le da libertad a la gente para construir su propia casa. En Chubut el Estado va a ser un socio, no un obstáculo para cumplir ese sueño», expresó el gobernador Ignacio Torres al momento de presentar la propuesta, que cuenta además con el explícito respaldo de cámaras empresariales, corredores inmobiliarios y gremios sectoriales, como la UOCRA.
A través de sus redes sociales, el mandatario destacó: «En poco tiempo desendeudamos la provincia, logramos el equilibrio fiscal y bajamos impuestos. Hoy le sacamos la mochila fiscal al sector privado de la construcción. Nosotros construimos un modelo de provincia diferente, con un rumbo claro y contundente: crear empleo».
El órgano encargado de fiscalizar y aplicar este nuevo régimen de alivio será la Agencia de Recaudación de la Provincia del Chubut (ARPC). Las autoridades advirtieron que cualquier falsedad o inexactitud en las declaraciones juradas presentadas provocará la pérdida automática de los beneficios y abrirá las puertas al reclamo judicial del cobro retroactivo de los impuestos evadidos.