El juez federal de Bariloche, Leandro Gómez Constenla, homologó un acuerdo de juicio abreviado mediante el cual el líder mapuche Facundo Jones Huala fue condenado a 5 años y 2 meses de prisión por actos de sabotaje e incitación a la violencia. Según confirmó su abogado defensor, Gustavo Franquet, el cómputo de la pena se realiza de manera retroactiva desde junio de 2025, fecha en la que el lonko fue detenido en El Bolsón.
El convenio judicial se alcanzó tras varias semanas de negociaciones entre las partes, impulsadas por la fiscalía de Bariloche y con la intervención activa del propio Jones Huala. Como parte de la resolución, el Ministerio Público Fiscal desistió de los recursos con los que intentaba trasladarlo al penal de máxima seguridad de Rawson, garantizando su permanencia en la Unidad 14 de Esquel, cárcel a la que fue derivado a principios de julio.
Un acuerdo marcado por la recalificación legal
El debate central del proceso giró en torno a la encuadre jurídico de los hechos. Inicialmente, la fiscalía buscaba imputar a Jones Huala bajo el artículo 210 bis del Código Penal (asociación ilícita con estructura militar o para atentar contra la Constitución Nacional), ofreciendo una pena de 5 años y medio o la posibilidad de ir a juicio oral, donde se exponía a escalas de entre 5 y 20 años de prisión. Mediante esta figura, la acusación intentaba probar supuestas «ramificaciones internacionales» entre la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) en Argentina y la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) en Chile.
Tanto Jones Huala como su equipo técnico rechazaron categóricamente esa calificación. Finalmente, la acusación se readecuó al artículo 213 bis —que sanciona la pertenencia a organizaciones orientadas a imponer ideas por la fuerza— en concurso con la apología del delito (artículo 213). Esta última figura tuvo origen en febrero de 2025, cuando el dirigente presentó su libro Entre Rejas, Antipoesía incendiaria en una biblioteca de Bariloche. En dicha presentación, reivindicó la existencia de la RAM, la autonomía del movimiento y la lucha armada.
Con este encuadre, Jones Huala asumió haber integrado la RAM sin expresar arrepentimiento, pedidos de disculpa ni aceptar cargos adicionales.
