El motor de Vaca Muerta no se detiene. La formación no convencional ha alcanzado un nuevo hito logístico que transforma la balanza comercial argentina: las exportaciones de petróleo desde Puerto Rosales se han duplicado en términos interanuales, llevando a la terminal bonaerense a registrar un récord histórico de actividad durante el mes de mayo.
Con un total de 9,4 millones de barriles despachados en un solo mes, el complejo portuario confirmó su papel estratégico en la cadena de valor de la energía nacional. Este salto cuantitativo no es casualidad; responde a una combinación de factores que han puesto al petróleo argentino en el centro del escenario energético global: un aumento sostenido en la producción, la mejora en los precios internacionales del crudo y la apertura de nuevos mercados ávidos de alternativas ante la inestabilidad de los suministros tradicionales.
El impacto de esta performance es directo en la economía nacional. Durante mayo, el crudo se coronó como el principal producto de exportación de Argentina, superando incluso al tradicional maíz en grano. Según datos del sector, las ventas externas de petróleo representaron el 12,3% del total de despachos, generando ingresos por más de 1.170 millones de dólares en un solo mes.
A pesar de los récords actuales, el sector ya tiene la mirada puesta en el próximo salto de escala. La infraestructura logística, que ha sido la clave para permitir este crecimiento, se prepara para un cambio estructural con la puesta en marcha del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).