La esperanza de un milagro se desvaneció este sábado tras confirmarse el hallazgo sin vida de Yanina Maranella y sus dos hijos, Aarón y Ainhoa, quienes permanecían desaparecidos desde el pasado miércoles tras los potentes sismos que azotaron a Venezuela. La familia del futbolista argentino Lucas Trejo, actual jugador del Club Sport Marítimo de La Guaira, fue encontrada entre los escombros del complejo residencial Cumanagotto, una de las áreas más devastadas por los terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 que sacudieron la región.
El desenlace fue confirmado por las autoridades del club venezolano a través de un comunicado oficial, en el que expresaron sus condolencias al jugador y a sus allegados, solicitando «respeto a sus familiares y compañeros» ante el difícil momento.
La tragedia comenzó el pasado miércoles cuando los movimientos telúricos provocaron el derrumbe total del edificio donde residía la familia de Trejo. Según las reconstrucciones de los hechos y los testimonios brindados por el entorno del jugador, Yanina y los niños habían regresado al departamento cerca de las 16:00 horas, pocas horas antes de que ocurrieran los sismos.
Durante los días posteriores, el futbolista argentino lideró personalmente las tareas de remoción de escombros, contando con el apoyo de compañeros y voluntarios, en medio de un escenario caótico, sin suministro eléctrico y con la infraestructura severamente dañada. La familia mantenía una luz de esperanza, aferrándose a la posibilidad de que los tres hubieran logrado abandonar el edificio antes del colapso, especulando que los niños podrían haber estado asistiendo a sus actividades deportivas.
Sin embargo, tras 74 horas de intensas labores de rescate, el personal abocado a la búsqueda logró localizar los cuerpos bajo los restos de la estructura colapsada.
El sismo, calificado por las autoridades como un desastre de gran escala, ha dejado un saldo de destrucción significativa en las ciudades de La Guaira y Caracas. Mientras la noticia ha conmocionado a la comunidad deportiva argentina y venezolana, las autoridades locales continúan enfrentando una compleja situación logística para atender a los miles de damnificados y rescatar a personas que aún permanecen bajo las estructuras en las zonas más afectadas.
El caso de la familia Trejo se ha convertido en uno de los rostros más dolorosos de esta catástrofe que ha dejado, además, cientos de fallecidos y hospitales desbordados por la llegada de menores heridos. El mundo del fútbol, a través de diversos clubes y colegas, se ha volcado a expresar su solidaridad con el defensor cordobés, quien enfrenta ahora el dolor irreparable de la pérdida de su núcleo familiar.