En el marco de la construcción de su candidatura a la Gobernación de Río Negro, la intendente de General Roca, María Emilia Soria, protagonizó este miércoles un multitudinario encuentro con dirigentes y militantes en la sede del sindicato municipal Soyem, en Bariloche.
La visita, que marcó su primera recorrida oficial como precandidata, dejó definiciones contundentes sobre el rumbo de su proyecto político. Ante un salón colmado, Soria hizo hincapié en la necesidad estratégica de trascender las estructuras partidarias tradicionales. “Con solo el peronismo no alcanza”, sentenció ante la consulta de la prensa, reafirmando su postura de conformar un frente amplio para competir por la provincia.
Uno de los puntos centrales del discurso de Soria fue la importancia estratégica de Bariloche, ciudad a la que calificó como «protagonista» por su peso demográfico y productivo. En este sentido, ratificó su convicción de que el candidato o candidata a la vicegobernación debe provenir de esta localidad.
Si bien prefirió mantener el misterio sobre posibles nombres, la intendenta de Roca abrió el abanico de posibilidades: “No me cierro a un dirigente político, ni siquiera a un compañero de mi espacio. Podría ser perfectamente un outsider de la política”, expresó, sugiriendo que la fórmula podría integrar perfiles del sector empresarial o académico, siempre que compartan el objetivo de “transformar” Río Negro.
Al ser consultada sobre posibles alianzas, y específicamente sobre el intendente de Bariloche, Walter Cortés, Soria se mostró conciliadora. “Hay lugar para todos en este espacio. El intendente viene del justicialismo, tan alejados no creo que estemos”, sostuvo, haciendo gala de una estrategia de construcción inclusiva.
No obstante, marcó una línea divisoria clara. Al recordar las tensiones políticas de años anteriores, Soria fue diplomática pero firme: “Uno tiene límites. A un corrupto ni siquiera lo acercaría a mi espacio”.
Durante el encuentro, la precandidata también cuestionó la gestión actual en la provincia, centrando sus críticas en el deterioro de los servicios públicos, específicamente en salud. “Tenemos edificios nuevos vacíos y falta de especialistas. Es la misma realidad en Roca y en Bariloche”, denunció, proponiendo un cambio de paradigma en la atención sanitaria.
Por otro lado, sorprendió al rescatar algunos puntos de la administración provincial, como el desarrollo minero. Soria defendió la necesidad de explotar los recursos naturales bajo estrictos controles ambientales y con apoyo científico, citando este eje como un motor necesario para el crecimiento económico, en comparación con el desarrollo que atraviesa la vecina provincia de Neuquén.
“Mi objetivo no es solo gobernar Río Negro, es transformarla”, concluyó Soria, quien continuará su recorrida territorial buscando consolidar adhesiones en toda la provincia de cara a un escenario electoral aún sin fecha definida.