Ana Haro, secretaria general del sindicato CUIDO (Cuidadores Domiciliarios de Río Negro), denunció la precaria realidad que enfrentan los trabajadores del sector. Recientemente, el sindicato recibió un aumento de apenas 108 pesos en la tarifa de prestación, lo cual calificó como una “miseria” tras una reunión con autoridades de IPROSS.
Agregó: “Más allá de la miseria de 108 pesos que se aumentó, que sabemos que no es el sueldo de un trabajador, influye en la economía de los adultos mayores y personas con discapacidad que necesitan un cuidador. No pretenderá IPROSS que yo me vaya contenta de esta mesa”.
La dirigente cerró su reclamo exigiendo una política pública seria y coordinada que trascienda la “tapa de baches” administrativa, demandando que los organismos responsables cumplan con su función social para garantizar condiciones de vida dignas para los adultos mayores de Viedma y toda la provincia.