La situación de los adultos mayores en la capital rionegrina ha alcanzado niveles críticos, marcados por casos de abandono, falta de asistencia sanitaria y una preocupante desarticulación institucional.
Ana Haro, secretaria general del sindicato CUIDO (Cuidadores Domiciliarios de Río Negro), puso voz a una problemática estructural que afecta a miles de personas en la zona.
El reciente fallecimiento de una adulta mayor en Viedma tras meses de solicitar asistencia infructuosa, sumado a otros casos de vulnerabilidad extrema, ha dejado al descubierto las fallas en el sistema de protección.

Según Haro, aunque existen espacios como el Consejo de Adultos Mayores en el Concejo Deliberante, la falta de compromiso de las instituciones es evidente.
“Cuando vos ocupas un cargo y estás cobrando para ocupar ese cargo, tenes la obligación de responder a las situaciones que se plantean. Ayer vimos que faltaron varias instituciones que deberían haber estado en la reunión”, señaló Haro al referirse a la ausencia de representantes de IPROSS y áreas clave del Municipio y la Provincia en la última reunión del Consejo de Adultos Mayores.
La dirigente sindical advirtió que la vulneración de derechos es más profunda en los barrios periféricos. La falta de acceso a medicamentos, la carencia de turnos médicos y las dificultades tecnológicas para realizar trámites básicos agravan la precariedad de quienes no cuentan con redes familiares de contención.
“Si no tenemos un Estado que acompañe, ¿quién los atiende? (…) Hoy Viedma, que es la capital de la provincia, no tiene un lugar donde vos digas: necesito que vayan a sacarle un turno médico o que lo acompañen, porque ese adulto mayor no tiene quién lo haga», subrayó.