Lo que comenzó como un retraso habitual en el cronograma de servicios urbanos se ha transformado en una crisis de salubridad y convivencia vecinal. Un residente de la ciudad denunció públicamente que sus residuos domiciliarios permanecen en la vereda desde hace 15 días, ante la falta de respuesta del servicio de recolección municipal.
La acumulación de basura, que ya genera olores nauseabundos y atrae focos de infección, ha llevado al vecino al borde de una decisión drástica que promete encender la polémica en el barrio. Según el denunciante, mientras su cuadra es ignorada sistemáticamente, el panorama cambia a escasos metros de distancia.
«Voy a tener que llevarlo acá a media cuadra… en el Boulevard Moreno sí la recogen», expresó con indignación el vecino damnificado.
Esta disparidad en el recorrido de los camiones recolectores no solo afecta la higiene del sector, sino que también está fracturando la relación entre los habitantes de la zona. El hombre reconoció que su plan de trasladar las bolsas al boulevard es una medida desesperada, aun sabiendo que esto generará conflictos directos con quienes viven allí: «Lo voy a hacer aunque mis vecinos se enojen», sentenció.
La problemática pone de manifiesto dos realidades urgentes en Patagones:
Hasta el momento, las autoridades del área de Servicios Urbanos no han brindado una explicación oficial sobre la interrupción del cronograma en la calle afectada, ni si se trata de un problema técnico o de falta de personal. Mientras tanto, las bolsas siguen acumulándose bajo el sol, y la paciencia de los vecinos parece haberse agotado definitivamente.