A falta de un año y medio para las elecciones legislativas de 2025, y con la mirada puesta en la reelección de 2027, la estructura política de La Libertad Avanza (LLA) ha comenzado a mover sus piezas de forma definitiva. Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y arquitecta del poder libertario, ha formalizado la activación de una «mesa electoral» con un objetivo claro: consolidar un partido nacional propio que no dependa de estructuras prestadas.
La estrategia de Karina Milei marca una diferencia sustancial con los intentos fallidos de gestiones no peronistas anteriores. Mientras que la sombra de Mauricio Macri sobrevuela como un ejemplo de «coalicionismo» que el sector más duro del Gobierno busca evitar, la hermana del Presidente insiste en el «purismo». La consigna en Balcarce 50 es clara: antes de abrir las listas a aliados externos, LLA debe tener personería jurídica en todos los distritos para negociar desde una posición de fuerza.
Sin embargo, los puentes con los aliados, especialmente con el sector del PRO que permanece fiel al Ejecutivo y algunos gobernadores «dialoguistas», no se han dinamitado. Las aproximaciones existen, pero bajo condiciones estrictas de alineamiento total con el programa económico de Javier Milei.
El clima en la Casa Rosada durante esta semana ha sido de cautela y firmeza. Tras conocerse el dato de inflación de marzo (3,4%), que marcó el décimo mes de subas consecutivas, el Presidente ha reafirmado que no se moverá «ni un milímetro» de la ortodoxia fiscal.
En este contexto, el Gobierno ha diseñado un cronograma de expectativas que tiene un hito fundamental: el Mundial de Fútbol. En el entorno presidencial consideran que el evento deportivo funcionará como un paréntesis social que permitirá al equipo económico, liderado por Luis Caputo, terminar de estabilizar las variables macroeconómicas.
«En junio o julio arranca todo», sostienen en los pasillos del Congreso, confiando en que el segundo semestre de 2026 será el punto de inflexión donde la actividad económica finalmente muestre señales de recuperación vigorosa, despejando el camino para la campaña electoral.
Mientras Karina Milei se ocupa del armado territorial, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, coordina la mesa política para alinear las prioridades legislativas. El Gobierno busca retomar la iniciativa con proyectos de alto impacto, como la modificación de la Ley de Salud Mental y la Ley contra el Fraude de Pensiones por Invalidez, intentando desplazar el foco de las discusiones sobre la caída del consumo y la tensión social en el Conurbano.
La apuesta es arriesgada y descansa sobre una premisa de hierro: que la obstinación de Javier Milei por el déficit cero rinda frutos antes de que el calendario electoral consuma el capital político. Por ahora, «El Jefe» ya ha dado la orden de encender los motores; la carrera hacia 2027 ha comenzado oficialmente.