Sabbatella se escuda en los «vacíos legales» para avalar la adjudicación de la obra de la Feria Municipal al cuñado del Intendente, mientras estalla el escándalo por las múltiples contrataciones de sus propios hijos en el Estado.
VIEDMA. La sombra del nepotismo, los favores cruzados y la dudosa transparencia en la gestión pública volvieron a sacudir con fuerza a la Municipalidad de Viedma. En un intento desesperado por apagar un incendio político que no para de crecer, el fiscal municipal Luis Sabbatella salió a blindar públicamente al intendente Marcos Castro, argumentando que otorgarle una obra pública a la empresa vinculada al cuñado del jefe comunal «no constituye una irregularidad» ni viola la ley vigente.
Sin embargo, las polémicas explicaciones del funcionario —quien intentó ampararse en «tecnicismos» y en la falta de tipificación explícita de la figura del «cuñado» en la ordenanza de ética pública— no hicieron más que encender aún más los ánimos de la oposición y de la ciudadanía.
Un entramado de favores y «vacíos legales»
La controversia estalló tras la adjudicación de la construcción de los sanitarios de la Feria Municipal a una firma ligada directamente al entorno familiar directo del intendente Castro. Ante los cuestionamientos por la flagrante falta de incompatibilidad ética, la defensa del Fiscal Municipal rozó lo insólito:
«Te lo está diciendo el propio integrante del Tribunal de Cuentas: no existe inhabilidad ni incompatibilidad ética desde el punto de vista legal entre el cuñado y el Intendente», aseveró Sabbatella en diálogo con FM DE LA COSTA.
Según el criterio del Fiscal, como la norma no prohíbe explícitamente el término «cuñado», la adjudicación queda automáticamente impune de reproche institucional.
Pero el argumento insólito no terminó allí. Al ser consultado sobre quién debe investigar al jefe comunal ante semejante sospecha de favorecimiento, Sabbatella admitió un bache institucional alarmante: «¿Quién es el superior del Intendente? No tiene superior el Intendente», admitió, derivando sin rodeos la papa caliente al Concejo Deliberante para un eventual juicio político.
La «Pyme familiar» en las arcas del Estado
El vehemente blindaje de Sabbatella hacia Marcos Castro cobró un matiz aún más oscuro cuando trascendió la compleja trama de nombramientos que involucra a la propia familia del Fiscal Municipal dentro de la estructura estatal:
- Luciana Sabbatella (Hija): Fue contratada por el propio intendente Marcos Castro para desempeñarse en la Subsecretaría de Comunicación y Tecnología Aplicada.
- Emiliano Sabbatella (Hijo): Ingeniero civil, con registros laborales en Vialidad Nacional y pagos del Gobierno de Río Negro; presentado en 2025 como inspector de una obra clave en San Javier.
- Valentina Sabbatella (Hija): Registra ingresos en las arcas provinciales desde finales de 2024 en un cargo sin transparencia ni repartición especificada.
- Martina Sabbatella (Sobrina): Ocupa ni más ni menos que la Dirección Legal y Técnica de la Municipalidad de Viedma desde noviembre de 2021.
Frente al señalamiento de este entramado de nombramientos cruzados que salpica tanto al municipio como a la provincia, Sabbatella reaccionó con visible molestia, culpando a «la política» y deslindando responsabilidades sobre la meteórica carrera de sus allegados en el Estado.
«Mis hijos son grandes, son profesionales… no he intervenido para nada. Una cosa totalmente de locos», disparó el fiscal, visiblemente acorralado por los cuestionamientos. «Llevo casi 40 años en el municipio, me jubilo el año que viene, ¿qué tengo que demostrar?», recriminó.
¿Ética o impunidad?
Las declaraciones de Sabbatella dejan un sabor amargo en la comunidad viedmense. Detrás del discurso técnico sobre la «tipificación legal», el caso de los baños de la Feria Municipal expone una cultura de gestión donde la ética pública queda relegada frente a los lazos de sangre y las relaciones de conveniencia.
Mientras el municipio intenta dar por cerrado el tema apelando a la letra chica de las ordenanzas, en el aire flota una pregunta incómoda: ¿Se trata verdaderamente de apego a la ley o de una red de favores mutuos donde los funcionarios blindan al Intendente y el Intendente cobija a las familias de sus fiscalizadores?
La discusión promete trasladarse ahora al recinto del Concejo Deliberante, en medio de un clima social tenso e indignado por el manejo de los fondos y los cargos públicos.