El conflicto entre el Gobierno de Río Negro y el sindicato docente UnTER suma un nuevo capítulo. Tras la última instancia de negociación y el descontento de las bases frente a la oferta salarial presentada por el Ejecutivo, el gremio ratificó en un Congreso extraordinario, realizado este lunes en la localidad de Villa Manzano, la implementación de un paro de 48 horas.
La medida, que se llevará a cabo al retomar las actividades tras el receso invernal, busca visibilizar el rechazo a la última propuesta oficial, la cual fue considerada insuficiente por los trabajadores de la educación. Según lo comunicado por el sindicato, el paro estará acompañado por una serie de movilizaciones que se replicarán tanto a nivel provincial como regional, manteniendo la intensidad de un plan de lucha que se ha sostenido durante gran parte del primer semestre del año.
Más allá de la cuestión salarial, que sigue siendo el eje central de las discusiones, desde UnTER han reiterado una serie de demandas estructurales que, según sostienen, no han tenido respuestas satisfactorias por parte de las autoridades ministeriales. Entre los puntos más críticos, el gremio señala:
- Recomposición salarial: Exigencia de aumentos que permitan recuperar la pérdida del poder adquisitivo frente al contexto inflacionario.
- Condiciones laborales: Denuncian falta de seguridad en las escuelas, problemas de infraestructura y un sistema de auditorías médicas que, según el gremio, vulnera derechos de los trabajadores.
- Defensa de la educación pública: El sindicato insiste en la necesidad de un mayor presupuesto y el cumplimiento irrestricto de los convenios colectivos.
Esta nueva medida de fuerza se produce en un año marcado por la conflictividad constante en el sector educativo rionegrino. A lo largo de los meses anteriores, el gremio ya ha protagonizado jornadas de paro, volanteadas y movilizaciones en puntos neurálgicos de la provincia, como los puentes carreteros que unen Cipolletti con Neuquén.
Desde el sector gubernamental, por su parte, se han mantenido posturas firmes, mientras los docentes aguardan por instancias de diálogo que permitan destrabar el conflicto. Con esta decisión, la comunidad educativa de la provincia se prepara para un regreso a las aulas marcado por la incertidumbre y la ratificación de que, al menos por ahora, el plan de acción sindical no dará tregua.
El gremio convocó a toda la docencia rionegrina a sumarse a la medida, reafirmando que la continuidad de la lucha es necesaria para defender los derechos conquistados. Por el momento, el Ejecutivo provincial no ha emitido nuevas comunicaciones oficiales tras la resolución del Congreso de Villa Manzano.