En el marco de su estrategia de promoción de políticas de apertura económica, el presidente Javier Milei destacó esta semana el caso de éxito de Neuquén en materia de captación de inversiones. Según el mandatario, la decisión de la provincia de adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ha sido un catalizador fundamental para el desarrollo local.
Durante su intervención, Milei subrayó la relación costo-beneficio que ha logrado el gobierno neuquino. El jefe de Estado detalló que la adhesión al esquema nacional representó un desembolso de 3,5 millones de dólares para las arcas provinciales. Sin embargo, los resultados inmediatos superaron con creces las expectativas iniciales: la provincia se encuentra actualmente canalizando inversiones por un total de mil millones de dólares.
«El gobernador de Neuquén dice que entrar al RIGI le costó 3,5 millones de dólares y está llevando inversiones a la provincia por mil millones de dólares», remarcó el Presidente, utilizando el ejemplo para validar la eficacia del régimen ante sectores que mantenían cautela sobre su implementación.
El impacto de este flujo de capitales tiene una traducción directa en los indicadores económicos de la provincia. Según los datos citados por el Presidente, la dinámica extractiva y productiva impulsada por estas inversiones ha posicionado a Neuquén como la provincia con mayor crecimiento del país, registrando una tasa interanual del 12%.
Este desempeño económico, fuertemente traccionado por la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta, parece consolidarse bajo el marco del RIGI, que busca otorgar previsibilidad fiscal, cambiaria y aduanera a proyectos de gran escala.
Para la administración nacional, este caso se presenta como la prueba empírica de que la liberalización de los mecanismos de inversión no solo atrae capitales extranjeros y nacionales, sino que actúa como un motor de desarrollo regional que, en el caso neuquino, ya se refleja en números de crecimiento de dos dígitos.