Un control preventivo de rutina derivó en la detención de un prófugo de la Justicia que era intensamente buscado por graves delitos penales. El sospechoso intentó eludir el accionar policial aportando una identidad falsa, pero los uniformados lograron descubrir el engaño y constataron que sobre él pesaba una orden de detención activa.
El procedimiento se llevó a cabo en horas de la tarde del pasado lunes en la intersección de las calles Santa Cruz y Gelonch, en la zona norte de la ciudad. Efectivos pertenecientes a la Comisaría 21° realizaban patrullajes preventivos y tareas de identificación cuando procedieron a interceptar al sujeto en la vía pública.
Al momento de ser abordado por los oficiales, el hombre manifestó que no portaba su documentación personal. Acto seguido, brindó una serie de datos filiatorios de forma verbal. Sin embargo, las inconsistencias en su relato despertaron sospechas inmediatas en el personal policial, que constató que la información aportada era presuntamente falsa.
Ante este escenario, se dispuso el traslado inmediato del individuo hacia la unidad policial con el objetivo de establecer fehacientemente su identidad.
Mientras el sospechoso permanecía demorado en la comisaría, una comisión policial se trasladó hasta el domicilio que el propio detenido había indicado como su lugar de residencia. Allí, los uniformados mantuvieron una entrevista con un familiar directo del implicado, quien finalmente aportó sus datos filiatorios verdaderos.
Con la identidad real confirmada, las autoridades procedieron a ingresar los datos al sistema informático de la Policía de Río Negro y del Poder Judicial. El resultado del cruce de datos fue contundente: el ciudadano registraba un pedido de captura y detención vigente emitido por la Oficina Judicial de la Segunda Circunscripción.
Según informaron fuentes del caso, la orden judicial guarda estrecha relación con una causa caratulada por delitos contra la integridad sexual y lesiones leves.
Tras el hallazgo, se dio intervención formal a la Fiscalía de turno y a la Oficina Judicial correspondiente. Los magistrados intervinientes avalaron las actuaciones policiales y dispusieron que el sujeto continúe privado de su libertad, alojado en una celda y a disposición de los tribunales locales.