A través de la Resolución 842/2026 del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires confirmó la suspensión del Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA). La medida, que entrará en vigencia este 1 de mayo, establece un paréntesis de 90 días en la entrega de las cajas de alimentos que reciben mensualmente las familias de los alumnos de escuelas públicas.
La decisión, firmada por el ministro Andrés Larroque, impacta directamente en el esquema de asistencia que se consolidó durante la pandemia y que se había mantenido como un refuerzo indispensable ante la escalada inflacionaria.
Desde el entorno del Gobernador señalan que la decisión es «estrictamente presupuestaria». El argumento principal radica en el desfinanciamiento por parte del Gobierno Nacional, al que acusan de haber cortado de forma drástica las partidas correspondientes a los programas de asistencia social que se ejecutan en territorio bonaerense.
A este escenario se suma la caída de la recaudación provincial producto de la recesión económica, lo que obligó a La Plata a «reordenar prioridades» para garantizar, al menos, el funcionamiento de los comedores dentro de los establecimientos educativos.
Es importante distinguir que el recorte no afecta a la totalidad de la asistencia alimentaria escolar:
- Programa MESA (Suspendido): Se interrumpe la entrega del bolsón de alimentos secos que los padres retiraban de las escuelas para el consumo en el hogar.
- Servicio Alimentario Escolar (Vigente): El desayuno, almuerzo y merienda que se brinda diariamente dentro de las instituciones educativas continuará funcionando, aunque bajo un monitoreo constante de los costos de las raciones.
La noticia no tardó en disparar una nueva batalla de interpretaciones. Mientras que el oficialismo provincial responsabiliza a la gestión de Javier Milei por la «insensibilidad» ante la emergencia alimentaria, la oposición legislativa cuestiona el manejo de los fondos de la Provincia, sugiriendo que existen otras áreas del gasto público donde se podrían haber aplicado ajustes antes que en la comida de los sectores más vulnerables.
Por el momento, la suspensión tiene fecha de vencimiento para finales de julio, momento en el cual la Provincia deberá evaluar si cuenta con los recursos necesarios para retomar el programa o si la medida se extenderá en el tiempo.