Con el inicio del Mundial de Fútbol 2026, este despliegue masivo también ha encendido las alarmas de las autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires ante el crecimiento del fenómeno de las apuestas deportivas virtuales. Bajo la consigna “Que la única pasión sea alentar a la Selección”, el Ministerio de Salud bonaerense lanzó una campaña pública destinada a prevenir la ludopatía y el juego problemático en la población.
El mensaje oficial busca instalar en la agenda pública una advertencia necesaria: el límite entre la recreación y la adicción. Según explicaron desde la cartera sanitaria, el objetivo es poner de relieve que las apuestas se vuelven problemáticas cuando dejan de ser un entretenimiento y empiezan a afectar la vida cotidiana, generando ansiedad, aislamiento o conflictos personales.
La iniciativa hace hincapié en que esta problemática atraviesa todas las clases sociales y grupos etarios, aunque mantiene una incidencia particular en adolescentes y jóvenes, un sector especialmente vulnerable ante la hiperconectividad y la facilidad de acceso a plataformas digitales.
La campaña no solo busca informar, sino también brindar un canal directo de ayuda para quienes sientan que han perdido el control sobre sus hábitos de juego. En el marco de la iniciativa, se ha difundido la línea gratuita 0800-222-5462, a través de la cual los ciudadanos pueden acceder a información, contención y orientación profesional para abordar de manera temprana cualquier conducta vinculada al juego problemático.
Como parte de la estrategia de prevención, el Ministerio de Salud enumeró una serie de indicadores que pueden advertir sobre una relación peligrosa con las apuestas:
- Cambios emocionales: Ansiedad, irritabilidad o tendencia al aislamiento social.
- Desinterés: Pérdida repentina de interés en actividades que antes generaban disfrute.
- Preocupación constante: Foco obsesivo en los resultados deportivos y el juego.
- Conductas de ocultamiento: Mentiras, negación o minimización del tiempo y el dinero destinados a apostar.
- Pérdida de control: Incapacidad para dejar de jugar a pesar de las consecuencias negativas.