El Congreso de la Nación fue hoy el escenario de una de las sesiones más álgidas en lo que va del año. Manuel Adorni, jefe de Gabinete de Ministros, concurrió a la Cámara de Diputados para brindar su informe de gestión, pero la jornada terminó convirtiéndose en una virtual interpelación sobre su situación patrimonial y personal. Con un discurso de tono desafiante y el apoyo presencial de Javier Milei, el funcionario fue tajante: “No voy a renunciar”.
Desde temprano, la importancia que el Ejecutivo le otorgó a la sesión fue evidente. El presidente Javier Milei, junto a la secretaria general Karina Milei y el resto de los ministros, ocuparon el palco principal del recinto. El mensaje fue claro: el Gobierno no soltará la mano de su hombre de confianza ante la embestida opositora.
Incluso en los pasillos, el clima fue hostil. Ante la consulta de la prensa sobre las sospechas de corrupción que pesan sobre Adorni, Milei fue contundente con los cronistas: “Ustedes son los corruptos”, disparó el mandatario antes de calificar el caso como «cerrado».
Durante más de una hora de exposición, Adorni alternó entre los logros económicos del Gobierno, destacando la baja de la inflación y el fin de los piquetes, y las respuestas a las denuncias por presunto enriquecimiento y uso discrecional de fondos públicos.
Respecto al polémico viaje de su esposa en una comitiva oficial a Estados Unidos, el jefe de Gabinete sostuvo que se trató de una decisión amparada por el Decreto 713/16 y que no implicó gasto alguno de viáticos ni alojamiento para el Estado. Sobre sus viajes familiares al exterior, afirmó con énfasis que fueron costeados íntegramente de su bolsillo.
«No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia», sentenció Adorni, remarcando que todos sus bienes están o estarán debidamente consignados en sus declaraciones juradas, cuyos plazos legales de presentación aún no han vencido.
La sesión no estuvo exenta de momentos pintorescos y confrontaciones directas. Mientras el bloque de La Libertad Avanza celebraba la «contundencia» de las explicaciones, desde la oposición (especialmente Unión por la Patria y el Frente de Izquierda) llovieron críticas.
Germán Martínez, jefe del bloque peronista, fustigó al funcionario por leer gran parte de sus respuestas: “Si no le traían las cosas escritas, no podía contestar nada”. Por su parte, la diputada Romina del Pla (FIT) protagonizó un cruce con Milei, tildándolo de «cómplice» por la situación en Gaza, a lo que el Presidente respondió con ironía haciendo el gesto de un corazón con sus manos.
Pese a los intentos de la oposición por arrinconarlo en el bloque de preguntas y respuestas, Adorni logró mantener el control de los tiempos. Ante la exigencia de su dimisión, el funcionario respondió mirando a las bancadas opositoras: “Ustedes no tienen derecho a pedirle explicaciones judiciales a nadie”.
Al finalizar la jornada, el Gobierno consideró la sesión como un éxito estratégico. Al exponer al funcionario y rodearlo de su plana mayor, la Casa Rosada buscó neutralizar el impacto de las denuncias judiciales, trasladando la resolución del conflicto del ámbito parlamentario al estrictamente judicial.
Por ahora, Adorni sigue firme en su puesto, aunque la Justicia tendrá la última palabra sobre la consistencia de su patrimonio y sus explicaciones.