El reciente envío de más de 3,000 toneladas de víveres y el flujo intermitente de crudo hacia la isla de Cuba (gobernada por el dictador Díaz-Canel) por parte de la administración de la presidente mexicana, Claudia Sheinbaum, bajo el sello de «ayuda humanitaria», reabre una herida profunda en el ánimo nacional: ¿dónde termina la diplomacia y dónde empieza el abandono de los propios?

La narrativa oficial apela a la «fraternidad histórica» y a la soberanía frente a las “presiones externas”. Sin embargo, los números cuentan una historia distinta. Con un Pemex (empresa nacional de petróleo y gas) que produce apenas 1.63 millones de barriles diarios (su nivel más bajo en décadas), cada gota de petróleo regalada o enviada bajo «contratos opacos» representa divisas que no entran a las arcas nacionales para financiar seguridad, educación o salud.

Mientras el gobierno mexicano defiende el envío de alimentos a La Habana, en el mercado local la canasta básica sigue siendo un desafío para millones de familias. A pesar de los programas sociales, la realidad en las calles es persistente:

  • Crisis de seguridad: Zonas enteras del país bajo el control de facto del crimen organizado.
  • Infraestructura en ruinas: Carreteras federales y sistemas de transporte masivo (como el Metro de la capital) que operan bajo presupuestos de mantenimiento al límite.
  • Desabasto médico: Familias mexicanas que aún deben costear de su bolsillo medicamentos que el sistema público no garantiza.

El apoyo a Cuba parece responder más a una agenda de identidad ideológica heredada que a una estrategia de beneficio nacional. En un contexto donde la relación con Estados Unidos se tensa por estos mismos envíos, México arriesga represalias arancelarias que golpearían directamente al sector exportador mexicano.

¿Es justo poner en riesgo el empleo de miles de mexicanos para sostener un sistema político extranjero que ha demostrado ser incapaz de alimentar a su propia gente durante seis décadas? La «ayuda humanitaria» debería ser el excedente de una nación próspera, no el sacrificio de una nación con carencias.

Por favor comparte!

Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo