La precariedad habitacional y de salud se topó con una barrera burocrática indignante en el partido de Patagones. Mirian Rodríguez, una vecina que depende de la asistencia estatal debido a problemas de salud que le impiden trabajar, utilizó las redes sociales para denunciar una situación que pone en riesgo la salud pública: la entrega de mercadería vencida y con gorgojos por parte del municipio.
A través de un posteo en Facebook que no tardó en generar repercusión, Rodríguez explicó que su situación no es una elección, sino una necesidad extrema. «No voy a buscar la mercadería por placer, lamentablemente no me queda otra», sentenció la mujer, quien además subrayó que se encuentra bajo un fuerte régimen de medicación.
La denunciante detalló que el problema no es nuevo y que ha intentado agotar las vías institucionales antes de recurrir a la exposición pública:
- Realizó reclamos ante Claudia Beja (referente del área).
- Intentó contactar a la asistente social de su zona, identificada como Antonella, quien según Mirian, no le brinda atención.
- Se acercó personalmente al Municipio, donde fue recibida por Paola Gorosito.
Lo que más indignación causó en la vecina fue la contestación recibida tras la intervención de Gorosito. Según el relato de Rodríguez, la funcionaria consultó con el responsable del área y la respuesta fue que están al tanto del tema, pero que ella es la única beneficiaria que ha presentado una queja formal.
«Creo que esa no es una respuesta para una persona que recibe la mercadería. Esto lo hago público para que la gente que recibe tenga cuidado con lo que consume», advirtió Mirian.
La presencia de insectos (gorgojos) y fechas de vencimiento caducas en alimentos secos no es solo una falta de respeto a la dignidad humana, sino un peligro real para personas que, como Mirian, ya poseen un cuadro de salud delicado. Hasta el momento el municipio no ha emitido un comunicado sobre la situación.