Este martes a primera hora llegaron las rejas para resguardar la icónica estatua ecuestre del Centro Cívico. El proyecto, impulsado por el Instituto Rocaniano y financiado íntegramente con aportes privados, busca frenar el vandalismo y dar paso a un proceso de restauración.
San Carlos de Bariloche. — Pasadas las 8:40 de la mañana de este martes 3 de noviembre, se puso en marcha una etapa clave para el Centro Cívico de la ciudad: se recibieron las estructuras de hierro con las que se construirá un vallado perimetral permanente alrededor del monumento a Julio Argentino Roca. La iniciativa apunta a frenar los reiterados hechos de vandalismo sobre la escultura —obra de Emilio Jacinto Sarniguet— y sentar las bases para su posterior restauración.
En el lugar estuvo presente el titular del Instituto Rocaniano y coronel retirado, José Martiniano Duarte, principal impulsor de la iniciativa. Duarte explicó el recorrido institucional que demandó el proyecto:
“La primera idea fue que no podíamos proteger un monumento si no defendíamos a la figura representada. Por eso constituimos la asociación civil y pedimos la personería jurídica. Como todo el Centro Cívico es Monumento Histórico Nacional, solicitamos la correspondiente autorización a la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos, la cual finalmente obtuvimos”.
La figura de Roca continúa generando intensos debates: mientras sectores sociales y pueblos originarios cuestionan la Conquista del Desierto y lo catalogan de genocida, otros sectores destacan su rol clave en la consolidación del Estado nacional.
El proyecto actual marca un giro de 180 grados respecto a la gestión municipal anterior de Gustavo Gennuso, quien pretendía trasladar la estatua fuera de la plaza principal. En contraste, la actual iniciativa cuenta con la firma del intendente Walter Cortés y el respaldo explícito de la Presidencia de la Nación y del Ministerio de Defensa.
Financiamiento privado y restauración
Duarte remarcó que las obras no demandan gasto público:
“No queríamos que el Estado se hiciera cargo de nada. Todo se reunió mediante donaciones de empresas y particulares de Bariloche y otros puntos del país. Por ejemplo, los hierros fueron donados por el padre Fabián García desde Comodoro Rivadavia, con material proveniente de YPF, y trasladados con apoyo logístico de la IX Brigada”.
Más allá del enrejado protector —medida habitual en otros monumentos nacionales como la Pirámide de Mayo o el monumento a San Martín en Buenos Aires—, el plan contempla tareas de restauración profunda sobre la pieza ecuestre, que presenta daños estructurales de consideración como severos cortes serruchados en las patas del caballo.