Una vecina de Carmen de Patagones, identificada como Aldana Macarena Rondeau, vivió momentos de extrema tensión y violencia en la noche de ayer, alrededor de las 21:00 horas, cuando fue ferozmente atacada por un perro de raza dogo mientras caminaba por la calle Santa Fe.
El episodio ocurrió en las inmediaciones de la Plaza 1° de Mayo y a pocos metros de la Escuela Nacional, una zona de alto tránsito que diariamente es utilizada por niños, adolescentes y familias enteras.
El dramático relato del ataque
Según relató la víctima, se dirigía hacia su casa tras suspenderse una práctica de boxeo cuando, al transitar por la mencionada arteria, tres perros salieron imprevistamente a correrla desde una vivienda. Entre ellos, un dogo blanco la abordó de manera directa y con extrema agresividad.
“El perro me atacó con tanta rabia que no me quería soltar. Me agarró en la parte de abajo de la nalga derecha. Me miraba con bronca y rabia, y cuando quise llamar a los dueños, el animal me quería atacar de vuelta y no me dejaba ni entrar a la casa”, detalló Macarena.
La situación pudo haber terminado en una tragedia de no ser por la compañía de un compañero de disciplina que circulaba junto a ella, quien, sumado a los gritos desesperados de la joven, logró que el can cediera y la soltara.
Indignación vecinal y falta de respuestas
Uno de los puntos que mayor preocupación genera entre los habitantes de la zona es la total desatención y falta de empatía por parte de los propietarios del animal. A pesar de los gritos y la magnitud del ataque, nadie salió de la vivienda para asistir a la víctima ni interceder.
- Denuncia formal: Ante esta situación de desamparo, la vecina se dirigió directamente a la comisaría para radicar la denuncia policial correspondiente.
- Antecedentes: Vecinos de la zona aseguran que no es un hecho aislado, ya que en reiteradas oportunidades otros transeúntes han sufrido embestidas similares por parte de los mismos canes en las calles del sector.
- Peligro latente: La ubicación del incidente —frente a una plaza con juegos infantiles y cerca de una institución escolar— enciende las alarmas sobre la peligrosidad de mantener animales de gran porte sueltos o sin las medidas de seguridad adecuadas.
Estado de salud y prevención
Tras el ataque, Macarena debió recibir atención médica, tratamiento con amoxicilina y curaciones periódicas para higienizar las heridas, sumado a que ya contaba con la vacuna antitetánica al día por incidentes previos.
“Que traten de que los perros no se acerquen a la plaza, más que nada, porque son tres perros que salen a correrte y uno es el que te ataca, que es el dogo. Pido que estén lejos hasta que solucionen qué van a hacer con el perro, porque los tienen sueltos”, advirtió la damnificada.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de un cumplimiento estricto de las ordenanzas municipales vigentes en la comarca respecto a la tenencia responsable de mascotas, exigiendo un mayor control para evitar que la integridad física de los vecinos —y especialmente de los niños— corra peligro en los espacios públicos.