El avance de la triquinelosis (o triquinosis) en la región encendió nuevamente las alarmas del área de Zoonosis de Patagones. En diálogo con el programa El Politólogo y el Político, Guillermo Beltrán remarcó que, si bien suele asociarse la enfermedad con la época invernal de carneadas, el parásito está presente todo el año e instó a la comunidad a tomar conciencia sobre lo que consume.
El especialista puso especial énfasis en el peligro crítico de la venta y faena clandestina, un problema en aumento debido a la comercialización sin habilitación de carnes y embutidos a través de redes sociales como Facebook. Beltrán advirtió que la falta de etiquetado y el consumo de productos caseros de procedencia dudosa son un «cóctel explosivo» para la salud pública.
Al respecto, hizo una distinción fundamental sobre los animales de caza:
- El jabalí como mayor vector: Según su experiencia profesional, los índices de infestación en cerdos salvajes suelen ser notablemente superiores a los de criaderos domésticos, donde la alimentación está más regulada. La caza y faena no controlada de fauna silvestre representa uno de los mayores riesgos para la población.
- La falsa seguridad del «conocido»: El referente aclaró que comprar a vecinos o conocidos no garantiza la inocuidad del alimento. «No hay que confiarse porque ‘nunca pasó nada’, hasta que pasa», remarcó.
Para prevenir contagios, Beltrán explicó que la única técnica de diagnóstico segura y avalada por SENASA es la digestión enzimática in vitro, un estudio que debe ser realizado por veterinarios acreditados (como los disponibles en la Comarca y en Salud Ambiental de Viedma) previa elaboración o consumo.
Finalmente, instó a los vecinos a asumir un rol preventivo exigiendo siempre productos rotulados y evitando cualquier canal de compra no fiscalizado: «Hay que desconfiar de todo y no consumir nada que provenga de faenas clandestinas».