A partir del próximo 5 de septiembre comenzará a regir en todo el país la Ley 27.801, que modifica el sistema penal juvenil y establece un nuevo marco para los adolescentes de entre 14 y 17 años acusados de cometer delitos graves.
Entre los principales cambios, la normativa contempla penas de hasta 15 años de prisión para casos como homicidios, secuestros, abusos sexuales y robos violentos. La privación de la libertad deberá aplicarse como una medida excepcional.
La ley también prevé fueros especializados, con jueces y funcionarios capacitados en niñez y adolescencia, y pone el foco en alternativas restaurativas como tareas comunitarias, restricciones de circulación y mecanismos de reparación del daño.