La reubicación de la sede del PAMI desde el centro de la ciudad hacia el Centro Integrador Comunitario (CIC), en el barrio Villa Lynch, desató fuertes reclamos entre los jubilados de Carmen de Patagones. Vecinos afectados advierten sobre el impacto económico y las severas dificultades de movilidad que implica este cambio para la población de la tercera edad.
En declaraciones al programa El Politólogo y el Político, Nora, una jubilada local que padece leucemia, visibilizó la complejidad de la situación. Señaló que la nueva ubicación exige múltiples desplazamientos en transporte público o taxi, un costo difícil de afrontar, solo para gestionar turnos o dejar recetas médicas:
«Hay muchos abuelos a los que les cuesta llegar. No tienen consideración por nosotros; si tenés que sacar un turno, llevar la receta y volver a buscarla, es imposible con la situación económica actual», recriminó la vecina.
Durante la entrevista, la residente cuestionó la falta de previsión del Ejecutivo municipal, remarcando que el vencimiento del convenio anterior era de público conocimiento con meses de anticipación. Asimismo, lamentó la ausencia de un área específica para atender la demanda de los adultos mayores en el distrito y la falta de alternativas intermedias, como la colocación de un buzón receptivo de trámites en la zona céntrica.
Ante la falta de respuestas oficiales, jubilados locales evalúan impulsar un petitorio firmado para exigir al intendente y a los concejales una solución de fondo o un punto de atención más accesible.