La falta de servicios esenciales, particularmente el acceso a la red de gas natural, ha sumido en una situación de vulnerabilidad extrema a cientos de familias en la segunda etapa del barrio Villa Dolores del Pino y el loteo Sosa. A pesar del crecimiento demográfico experimentado en la zona durante la última década, los vecinos denuncian haber quedado fuera del mapa de prioridades de la gestión municipal encabezada por Ricardo Marino.
La frustración de los residentes es palpable. Según testimonios recogidos, el municipio reconoce la jurisdicción del barrio únicamente hasta la calle Batilana, dejando a una vasta área poblada en un limbo administrativo. «Somos un barrio que se está poblando desde hace ya 10 años, pero de Batilana para atrás no existimos», sentenció una de las vecinas damnificadas.
La situación se agrava al considerar que otras zonas aledañas, como el sector “Un Lote, Una Vivienda” y el propio loteo Sosa, comparten la misma realidad: una falta alarmante de servicios básicos, siendo la carencia de gas natural el punto de mayor conflicto y necesidad.
La indignación vecinal aumentó tras los recientes acuerdos entre la comisión barrial y el intendente Marino. Según los testimonios, el jefe comunal se comprometió a gestionar la construcción de cordón cuneta y cámaras, postergando nuevamente la infraestructura fundamental.
«Es una situación particular. La prioridad debería ser el acceso a los servicios básicos. Nos prometen obras de infraestructura secundaria cuando ni siquiera contamos con red de gas ni agua potable en gran parte del sector», explicaron desde la comunidad.
La relación entre los vecinos y el Ejecutivo municipal se encuentra en un punto crítico. La solicitud formal de una audiencia con el intendente Ricardo Marino ha sido ignorada en reiteradas oportunidades. Los vecinos aseguran que el funcionario nunca se ha acercado a conocer la realidad que atraviesan, manteniendo una distancia que califican de «indiferente» ante sus demandas.
«He solicitado formalmente una nota para una audiencia con el intendente y jamás me dieron curso, ni lugar, ni me atendieron», manifestó una vecina, quien enfatizó que esta falta de respuesta es una constante ante un problema que ya no puede esperar más.
La carencia del suministro de gas no es solo una cuestión de comodidad, sino un golpe directo al bolsillo de las familias. Ante la imposibilidad de contar con una red de gas natural, los vecinos deben recurrir a métodos alternativos de calefacción y cocina, principalmente mediante electricidad, cuyos costos se han vuelto «altísimos e insostenibles».
El pedido es claro y urgente: la comunidad solicita la intervención del municipio para gestionar los insumos necesarios que permitan concretar la red de gas. Con el invierno próximo y la situación económica actual, los habitantes de Villa Dolores del Pino y el loteo Sosa exigen respuestas concretas que les permitan, finalmente, alcanzar una calidad de vida digna.
