En un nuevo movimiento para profundizar su agenda de desregulación y apertura económica, el presidente Javier Milei anunció este jueves que enviará al Congreso de la Nación un nuevo proyecto de ley denominado “Súper RIGI”. Esta iniciativa busca ampliar significativamente los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios ya contemplados en el actual Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
El anuncio fue realizado a través de su cuenta oficial en la red social X, mientras el mandatario emprendía su regreso tras una breve pero intensa gira por California. Con un lenguaje fiel a su estilo disruptivo, Milei comparó la magnitud de la medida con armamento estratégico: «Dado que no podemos comprarnos un B2 Spirit, no me queda otra que lanzar una MEGA BOMBA desde el avión presidencial», expresó el jefe de Estado.
Según detalló el mandatario, el «Súper RIGI» no solo ofrecerá mayores ventajas que la versión original, sino que estará específicamente diseñado para fomentar sectores de la economía que, en palabras del Presidente: “nunca han existido en la Argentina”.
Aunque no se brindaron detalles técnicos inmediatos sobre las alícuotas o los plazos de las exenciones, el Gobierno sostiene que este marco normativo permitirá la creación de nuevas empresas capaces de satisfacer necesidades productivas en sectores dinámicos y globales, lo que derivaría en una multiplicación de los puestos de trabajo.
El anuncio llega en un momento clave, inmediatamente después de la participación de Milei en la Conferencia Global del Instituto Milken en Los Ángeles. Durante ese evento, el Presidente mantuvo reuniones de alto nivel con líderes empresariales, incluyendo a representantes de la petrolera Chevron, quienes confirmaron una inversión de USD 10.000 millones vinculada directamente al marco del RIGI actual.
El éxito de estas gestiones parece haber impulsado al Ejecutivo a elevar el techo de los incentivos para captar capitales aún mayores. La visita a EE.UU., la número 17 desde el inicio de su gestión, reafirma la prioridad de la administración libertaria de alinearse con los mercados internacionales y atraer inversión extranjera directa como motor principal de la recuperación económica.
El proyecto del “Súper RIGI” deberá ahora atravesar el debate en el Congreso, donde se espera una fuerte resistencia de sectores de la oposición que cuestionan la magnitud de las concesiones a las grandes corporaciones en detrimento de la recaudación fiscal y el desarrollo de la industria nacional tradicional.
Sin embargo, desde la Casa Rosada confían en que el impacto positivo en las reservas y el empleo servirá de presión suficiente para obtener el aval legislativo. El Presidente cerró su mensaje con sus habituales siglas de campaña, añadiendo el acrónimo «MAGA» (Make Argentina Great Again), en un claro guiño a su sintonía política con ciertos sectores del conservadurismo estadounidense.