Lo que debía ser una noche de gala y distensión se transformó en una escena de caos y terror este sábado. El Servicio Secreto de los Estados Unidos evacuó de emergencia al presidente Donald Trump, a la Primera Dama Melania Trump y al vicepresidente JD Vance de la tradicional Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, luego de que un tirador abriera fuego en el interior del recinto.

El incidente ocurrió alrededor de las 19:00 horas (hora local), justo cuando los más de 2.000 invitados, entre periodistas, celebridades y funcionarios de alto rango, comenzaban a disfrutar del primer plato. Según testigos presenciales, el pánico se desató cuando se escucharon múltiples detonaciones, descritas por algunos asistentes como una ráfaga de entre cinco y ocho disparos.

La respuesta de las fuerzas de seguridad fue inmediata. Agentes armados del Servicio Secreto irrumpieron en la pista del salón de baile del hotel Washington Hilton gritando a los presentes que se tiraran al suelo. Imágenes y relatos del lugar describen a periodistas vestidos de esmoquin y figuras públicas refugiándose debajo de las mesas, mientras copas de vino y platos volaban por los aires en la prisa por buscar protección.

«Fue una reacción instantánea. Alguien gritó ‘¡disparos!’ y en segundos el presidente ya no estaba en el escenario; el Servicio Secreto lo rodeó y lo sacó del lugar a toda velocidad», relató un corresponsal que se encontraba a pocos metros de la mesa presidencial.

Además del binomio presidencial, fueron evacuados otros miembros clave del gabinete, incluyendo al secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y el secretario del Tesoro, Scott Bessent.

Las autoridades confirmaron poco después que un presunto tirador fue detenido en el lugar. Aunque algunas fuentes iniciales sugirieron que el atacante podría haber sido abatido, el propio presidente Trump confirmó más tarde a través de sus redes sociales que el sospechoso estaba bajo custodia. Hasta el momento, no se han reportado heridos de gravedad entre los asistentes o el personal de seguridad.

El salón de banquetes fue declarado «escena de un crimen» y la Guardia Nacional tomó posiciones en los alrededores del hotel para asegurar el perímetro. A los invitados se les permitió evacuar el edificio de forma ordenada, pero se prohibió el reingreso.

Minutos después del suceso, Donald Trump utilizó su plataforma Truth Social para enviar un mensaje de tranquilidad y elogiar la labor de los agentes: «Una noche bastante intensa en Washington D.C. El Servicio Secreto y las fuerzas del orden hicieron un trabajo fantástico. Actuaron rápido y con valentía».

A pesar de la gravedad del incidente, el mandatario sugirió inicialmente que el evento continuara, aunque luego reconoció que la seguridad es la prioridad: «He recomendado ‘que el show continúe’, pero estaré guiado por las fuerzas del orden. Independientemente, la noche será muy distinta a lo planeado».

Este incidente marca un hito oscuro en la historia de la Cena de Corresponsales, un evento que celebra la Primera Enmienda y que este año contaba con la asistencia de Trump por primera vez en su mandato actual, tras haber boicoteado la gala en años anteriores. Las autoridades continúan investigando los motivos del ataque y cómo el agresor logró vulnerar los estrictos controles de seguridad del evento.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo