La Justicia laboral resolvió retirarle la protección gremial a un empleado municipal de Villa Regina que agredió al entonces presidente del Concejo Deliberante, Maximiliano Garré, durante un conflicto acontecido en 2024.
Al propinarle un golpe de cabeza al funcionario, el agente —quien ejercía un cargo representativo dentro de ATE— quedó expuesto a las medidas disciplinarias que el Municipio considere oportunas.
La resolución judicial se fundamentó en que el propio trabajador admitió su responsabilidad en la causa penal.
Frente a esto, los magistrados recalcaron que la tutela laboral protege el ejercicio sindical, pero de ninguna manera constituye un blindaje de impunidad ante faltas graves o actos de violencia en la función pública.