La inseguridad en el sector comercial de la ciudad sumó un nuevo capítulo esta semana, cuando una mujer, cuya identidad es conocida en el ambiente judicial por su frondoso historial delictivo, fue nuevamente aprehendida y posteriormente procesada por robar en al menos dos locales comerciales.
El hecho, que generó malestar entre los comerciantes locales, tuvo lugar recientemente y derivó en una audiencia de formulación de cargos en el Foro Penal de Cipolletti. Según detalló el Ministerio Público Fiscal durante la audiencia, la acusada había recuperado su libertad recientemente tras cumplir una condena previa por delitos de la misma naturaleza. Sin embargo, su reinserción fue breve: apenas días después de dejar la cárcel, volvió a ser detectada cometiendo nuevos hurtos.
Para respaldar la imputación, la Fiscalía presentó un sólido conjunto de pruebas que incluyó las denuncias formales de los propietarios de los comercios afectados, testimonios recabados durante las actuaciones policiales y, fundamentalmente, las imágenes de los sistemas de cámaras de seguridad. Dichos registros permitieron reconstruir el accionar de la mujer dentro de los establecimientos.
Además, se adjuntaron fotografías tomadas durante el procedimiento policial al momento de su captura y un informe preliminar del Gabinete de Criminalística que corroboró la mecánica del hecho.
Ante la contundencia de las pruebas y la clara reincidencia de la imputada, la Fiscalía solicitó la medida de coerción más gravosa. La jueza de garantías, Sonia Martín, tras escuchar a las partes, dio por formulados los cargos por los dos hechos denunciados. En su resolución, la magistrada dispuso la prisión preventiva por el plazo de 45 días, período durante el cual se profundizará la investigación penal preparatoria.
Este nuevo episodio reabre el debate sobre la reincidencia en la región y la eficacia de los mecanismos de vigilancia en el centro cipoleño, donde los comerciantes exigen mayor presencia preventiva para evitar que este tipo de delitos continúen repitiéndose.