Vaca Muerta no solo es la promesa del petróleo y el gas natural; su riqueza subyacente está posicionando a la Argentina en un lugar estratégico dentro del mercado energético global. Según proyecciones de YPF y referentes de la industria, el país se encamina a transformarse en uno de los principales exportadores mundiales de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en apenas un par de años.
La magnitud del crecimiento esperado es contundente: Argentina estima elevar su producción de GLP a 8,8 millones de toneladas anuales, lo que representa un salto del 155% respecto a los niveles del año pasado. De ese total, se proyecta que 7 millones de toneladas se destinen al mercado internacional, dejando las restantes 1,5 millones para cubrir la demanda doméstica.
Con este plan, Argentina busca ascender desde la decimocuarta posición que ocupó el año pasado hasta el séptimo puesto a nivel mundial, desplazando a países con gran trayectoria en el sector, como Kuwait.
No obstante, las ambiciones podrían ser aún mayores. Pedro Locreille, director de Midstream Gas y GLP de YPF, señaló durante un encuentro del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG) que este horizonte de crecimiento está atado a los proyectos de infraestructura en marcha. De concretarse una expansión en el plan Argentina LNG, elevando el volumen previsto de Gas Natural Licuado (GNL) de 12 a 18 millones de toneladas por año, Argentina podría escalar hasta la quinta posición como exportador mundial de GLP.
Este nivel de exportación no es menor: alcanzar los 7 millones de toneladas anuales significaría un ingreso de divisas estimado en 4.000 millones de dólares por año.
La clave de este auge reside en la infraestructura de transporte y procesamiento. El gas de Vaca Muerta es extremadamente rico en líquidos, y el incremento en la producción de gas natural generará un excedente masivo de propano y butano.
Para capturar este recurso, diversos proyectos están en pleno desarrollo:
- Expansiones de procesamiento: Tanto el complejo de Compañía Mega como el proyecto de 3.000 millones de dólares de Transportadora Gas del Sur (TGS) tienen como objetivo procesar miles de toneladas de líquidos. Estas obras son esenciales no solo para la exportación, sino también para adecuar el gas natural que circula en las redes domésticas.
- Proyectos integrales de GNL: La iniciativa liderada por YPF, junto a Eni y XRG, contempla la construcción de un nuevo complejo en la costa rionegrina para la separación y fraccionamiento de propano, butano y gasolina natural.
- Gas asociado: El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) también jugará un rol fundamental, ya que el gas que se obtiene junto al petróleo —el llamado gas asociado— es especialmente rico en estos líquidos.
Más allá de los volúmenes, Argentina suma un factor geopolítico clave: la diversificación geográfica. Actualmente, la oferta global de GLP está fuertemente concentrada en dos ejes: América del Norte (EE.UU. y Canadá) y Medio Oriente-Rusia. La inestabilidad en zonas críticas, como el bloqueo de Ormuz, ha dejado en evidencia la vulnerabilidad de estos suministros.
Con su capacidad proyectada, Argentina se posiciona como una alternativa estratégica, garantizando un nuevo polo de provisión que aportará mayor estabilidad al mercado internacional de insumos energéticos.