En un episodio que pone de manifiesto la crudeza de la inseguridad actual, un hombre fue condenado recientemente tras intentar cometer un robo en la propiedad de su propio cuñado en Cipolletti. La estrecha relación familiar no fue impedimento para que el delincuente intentara vulnerar el hogar del allegado, en un hecho que terminó frustrado gracias a la rápida intervención del vecindario.
Según la información recolectada, el implicado accedió al predio saltando un portón de 1,80 metros de altura. Una vez en el interior, se dirigió hacia una de las ventanas de la vivienda, logrando levantar la persiana para ingresar con el objetivo claro de apoderarse de elementos de valor del dueño de casa.
Sin embargo, el plan fue interrumpido por la vigilancia de los vecinos, quienes advirtieron movimientos sospechosos y dieron aviso inmediato a las fuerzas de seguridad. La rápida respuesta policial permitió llegar al lugar a tiempo para frustrar el ilícito y detener al sujeto en flagrancia.
El individuo, quien ya contaba con antecedentes penales previos, fue sometido a un proceso judicial abreviado. Al reconocer la autoría del hecho, la justicia dictaminó una pena de seis meses de prisión efectiva.
En el marco de la sentencia, el magistrado interviniente le impuso, además, el pago de las costas del proceso y lo declaró reincidente por tercera vez. Durante las audiencias, el condenado solicitó no ser alojado en los establecimientos penitenciarios de Roca ni de Viedma, alegando temor por conflictos previos con otros internos. Ante esto, el tribunal ordenó al Servicio Penitenciario Provincial tener en cuenta estas consideraciones al momento de definir su lugar de detención, garantizando así la seguridad del recluso.
Este suceso se suma a una serie de hechos delictivos en la región, donde la colaboración ciudadana a través de llamados de alerta continúa siendo una herramienta clave para la actuación de las fuerzas de seguridad en la prevención de delitos.