La Cámara de Diputados de la Nación dio un paso clave este miércoles al otorgar media sanción al denominado «Súper RIGI», una iniciativa impulsada por el Gobierno nacional que busca profundizar el camino iniciado por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de 2024. Tras una extensa jornada de debate, el proyecto fue aprobado con 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones, quedando ahora a la espera de su tratamiento en el Senado.

Si el RIGI original fue diseñado principalmente para motorizar sectores tradicionales (como la minería, el petróleo, el gas y la infraestructura energética), el nuevo esquema tiene un horizonte diferente. El «Súper RIGI» apunta a «nuevas actividades económicas» que hoy tienen un desarrollo incipiente o nulo en el país.

El objetivo oficial es atraer inversiones de gran escala (mínimo de US$ 1.000 millones por proyecto) para impulsar áreas estratégicas como la inteligencia artificial, centros de datos (data centers), semiconductores, biotecnología, fabricación de baterías de litio y energías renovables, entre otras. Según funcionarios del Ejecutivo, se trata de una transición hacia una «industrialización avanzada».

Para hacer competitiva esta oferta en el mercado global, el proyecto incluye beneficios sustanciales que superan a los del RIGI tradicional:

  • Carga impositiva: El Impuesto a las Ganancias se reduce al 15% (frente al 25% del RIGI original).
  • Comercio exterior: Se garantiza arancel cero para importaciones de bienes e insumos y se eliminan desde el primer día los derechos de exportación.
  • Seguridad social: Se establece una alícuota única del 10% para contribuciones patronales en nuevos puestos de trabajo.
  • Acceso a divisas: El esquema permite una liberación progresiva del acceso al mercado de cambios, alcanzando el 100% de libre disponibilidad a partir del tercer año.
  • Estabilidad: Como su predecesor, el régimen ofrece estabilidad regulatoria por 30 años, brindando previsibilidad ante posibles cambios de gestión.

La sesión en el Congreso no estuvo exenta de fuertes cruces. Mientras el oficialismo defendió la medida como la «puerta de entrada para lo que no hacemos y podemos hacer», la oposición lanzó críticas severas.

Asimismo, desde la oposición, referentes parlamentarios cuestionaron que el régimen constituya un «paraíso fiscal para grandes corporaciones» y advirtieron sobre el impacto de blindar estos beneficios durante tres décadas, independientemente de quién gobierne.

Con la media sanción asegurada, el Gobierno busca ahora acelerar los tiempos en la Cámara alta, donde espera consolidar esta herramienta como el pilar fundamental para posicionar a la Argentina en el mapa global de la innovación tecnológica.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo