En un golpe contundente contra el crimen organizado en la capital rionegrina, las fuerzas de seguridad lograron desmantelar este fin de semana un punto de venta de estupefacientes que operaba en pleno corazón del barrio 30 de Marzo. El procedimiento, resultado de una minuciosa investigación de dos meses, puso al descubierto no solo el tráfico de sustancias convencionales, sino también la circulación de sustancias sintéticas de efectos devastadores.
La irrupción de la policía en la vivienda permitió el secuestro de cocaína, marihuana y una suma superior a los 100 mil pesos en efectivo. Sin embargo, el elemento que encendió todas las alarmas de los investigadores fue el hallazgo de dosis de «Alien S e x Fiend».

Esta sustancia, catalogada como una droga de diseño de altísimo riesgo, es una mezcla sintética que combina los efectos depresores de la heroína con la potencia alucinógena y disociativa del PCP (fenciclidina). Los expertos advierten que su consumo provoca alteraciones psíquicas extremas, siendo una droga poco común en la región que representa un peligro inminente para la salud pública.
El operativo no solo se limitó al secuestro de sustancias ilícitas. En el lugar, los uniformados confiscaron un variado arsenal que incluye un revólver y una «tumbera» (arma de fabricación casera), además de una importante cantidad de municiones.
Uno de los puntos que ahora investiga la Justicia es la presencia de chalecos antibalas pertenecientes a la fuerza policial, lo que sugiere que la organización desmantelada contaba con logística y equipamiento de alta complejidad. Asimismo, se recuperó una computadora portátil que presentaba un pedido de secuestro activo, lo que confirma que el lugar funcionaba como depósito de bienes robados.
La intervención policial fue posible gracias a una denuncia anónima realizada a través de la línea gratuita 0800-DROGAS. Este llamado permitió a los investigadores iniciar las tareas de inteligencia que, durante 60 días, siguieron los movimientos del «kiosco» narco hasta obtener las órdenes de allanamiento pertinentes.
Durante el despliegue del operativo, las autoridades encontraron a cinco menores de edad que habitaban el inmueble. Tras el ingreso de los efectivos, los niños y adolescentes fueron puestos a resguardo y quedaron bajo la protección de los organismos competentes para garantizar su integridad.
La causa, que ya está en manos del Juzgado Federal de turno, continúa abierta. Mientras tanto, los investigadores trabajan para determinar el origen del equipamiento policial secuestrado y desentrañar los vínculos de la organización narco que, durante meses, mantuvo en vilo a los vecinos del barrio 30 de Marzo.