La directora de la institución decidió romper el hielo y sumarse a una actividad recreativa que los alumnos de 5° grado estaban organizando en el patio: una apasionante tanda de penales.
La escena, que fue capturada por docentes y alumnos, muestra a la directiva participando activamente del juego, jugando con los estudiantes con entusiasmo y buen humor. Lejos de ser una figura distante, se integró al grupo bajo los tres palos, demostrando que la escuela es, ante todo, un espacio de encuentro y vínculo humano.
Esta iniciativa no pasó desapercibida para la comunidad educativa. Para los chicos de 5° grado, ver a su directora compartiendo el campo de juego no fue solo un momento divertido, sino una forma de fortalecer la confianza con quienes conducen la escuela.
«Fue un momento muy lindo. Nos sorprendió verla ahí, animándose a atajar y divirtiéndose con nosotros», comentó uno de los alumnos que participó de la tanda de penales.
