La Provincia de Buenos Aires enfrenta un nuevo escenario de ajuste en el costo de vida. A partir de este mes de junio, los usuarios del servicio eléctrico en territorio bonaerense deberán afrontar un incremento en sus facturas, tras la aprobación de una nueva estructura tarifaria impulsada por el gobierno de Axel Kicillof.
El aumento, que se aplica sobre el Valor Agregado de Distribución (VAD), impactará de manera directa en los hogares, comercios e industrias que dependen de las distribuidoras provinciales y municipales. La medida, según fuentes oficiales, responde a la necesidad de actualizar los costos operativos y de mantenimiento del sistema eléctrico, que se han visto afectados por los procesos inflacionarios.
La decisión afecta a millones de usuarios en toda la Provincia. Si bien los detalles técnicos varían según la zona de concesión y el nivel de consumo, los especialistas advierten que el impacto será significativo en las facturas que llegarán a los hogares en los próximos meses, especialmente teniendo en cuenta que junio marca el inicio de la temporada de mayor demanda energética debido a las bajas temperaturas.
Este ajuste tarifario se produce en un momento de marcada tensión económica. Los usuarios, que ya vienen soportando la quita de subsidios a nivel nacional, se encuentran ahora con este nuevo recargo a nivel provincial, lo que suma presión sobre el presupuesto familiar.
Desde la administración provincial, se sostiene que la actualización es indispensable para garantizar la sostenibilidad y calidad del servicio frente al deterioro de los insumos. No obstante, diversas asociaciones de consumidores y sectores comerciales han expresado su preocupación, advirtiendo que este nuevo «tarifazo» podría profundizar la caída del consumo y dificultar el pago de servicios básicos en los estratos de menores ingresos.
En tanto, el sector comercial también manifestó su inquietud. Pequeños y medianos comerciantes, que ya venían reportando dificultades para cubrir los costos fijos, señalan que el incremento en la luz representa una nueva traba para la rentabilidad y la continuidad de las fuentes de trabajo.
Con este panorama, se recomienda a los usuarios revisar sus niveles de consumo y prestar especial atención a la segmentación tarifaria vigente para entender cómo este incremento afectará a su factura particular durante los próximos meses.