Lo que debía ser una jornada habitual de trabajo en un salón de belleza del barrio de Barra Funda, en San Pablo, se transformó en una escena de terror. Una mujer, identificada como Laís Gabriela Barbosa da Cunha, atacó brutalmente con un cuchillo a su peluquero, Eduardo Ferrari, tras manifestar su total descontento con el resultado de su corte de pelo.
El incidente, que se volvió viral en las últimas horas, fue captado íntegramente por las cámaras de seguridad del local. En las imágenes se observa cómo Da Cunha se acerca de manera sigilosa a Ferrari mientras él se encontraba concentrado realizando un servicio a otra persona. Sin mediar palabra en ese instante, la mujer extrajo un cuchillo de su bolso y se lo clavó en la parte superior de la espalda.
Tras el impacto inicial, el peluquero quedó en estado de shock antes de lograr reaccionar y huir hacia el exterior del local para pedir ayuda. Por su parte, la agresora fue retenida por otros empleados y clientes del establecimiento, quienes intervinieron para evitar que continuara el ataque.
Según los reportes policiales y las declaraciones del propio Ferrari, la tensión había comenzado días antes. La mujer se había quejado amargamente a través de sus redes sociales, alegando que el estilista le había dejado un flequillo «estilo Cebolinha» (un popular personaje de caricatura brasileño conocido por tener pocos pelos) y que le había cortado demasiado el cabello.
«Me lo cortó con tijeras de afeitar, me dejó sin pelo», habría expresado la joven antes de presentarse en el local para exigir un reembolso. Ante la negativa del peluquero y la escalada de agresividad, la situación derivó en el intento de homicidio.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que Laís Gabriela Barbosa da Cunha podría haber sufrido una «recaída psicótica aguda». Según informes médicos preliminares, la mujer padece problemas de salud mental vinculados al consumo de sustancias, lo que habría desencadenado el cuadro agresivo.
La policía de San Pablo intervino rápidamente y detuvo a la mujer en el lugar de los hechos. Actualmente, se enfrenta a cargos por intento de homicidio, mientras que la justicia evalúa si es imputable o si debe ser trasladada a un centro psiquiátrico debido a su condición clínica.
Por su parte, Eduardo Ferrari se recupera de la herida física, aunque ha manifestado a los medios locales encontrarse profundamente afectado psicológicamente por la violencia del ataque. «Uno nunca espera que un cambio de look pueda terminar en un intento de asesinato», declararon colegas del estilista.