Lo que comenzó como una cobertura periodística rutinaria sobre las consecuencias del temporal en el Conurbano bonaerense se transformó en una secuencia de tensión y peligro real. Un equipo del canal A24, que se encontraba en las inmediaciones de las Torres de Dock Sud, en el partido de Avellaneda, sufrió el robo de sus pertenencias y equipos de trabajo mientras transmitían en vivo.
El incidente se desencadenó cuando el cronista, tras finalizar una salida al aire, regresó al vehículo del canal y descubrió que la ventanilla trasera había sido destrozada. Los delincuentes se alzaron con mochilas, baterías, luces técnicas, objetos personales y hasta la rueda de auxilio del rodado.
En un acto de indignación y adrenalina, el periodista divisó a dos sospechosos, uno con remera negra y otro con blanca, ambos encapuchados, que huían con parte del equipamiento. Sin dudarlo, comenzó a correrlos por las calles anegadas mientras la cámara continuaba registrando todo.
«¡Vení acá, chorro! ¡Vení, hijo de puta, descartá todo!», se escuchó gritar al cronista en medio de la transmisión, visiblemente afectado por la situación. Sin embargo, lo más impactante del relato fue cuando el equipo periodístico pasó por delante de una garita de la Policía de Buenos Aires.
Según denunció el periodista frente a cámara, los delincuentes cruzaron frente al destacamento policial sin que los efectivos intervinieran. «¿No viste a los chorros corriendo? ¡Estamos gritando! Estaban los dos oficiales metidos adentro», le recriminó el cronista a un agente que salió de la garita recién cuando la persecución ya se había dispersado.
Los vecinos de las Torres de Dock Sud, testigos frecuentes de la inseguridad en la zona, señalaron que este tipo de hechos son moneda corriente. «Se meten abajo de las torres para esconderse, es un laberinto. Hay puentes que van hacia Villa Tranquila o la Isla Maciel y después no los encontrás más», explicó una vecina al equipo de prensa.
Tras el violento episodio, se desplegó un operativo de rastrillaje en la Torre 3 del complejo habitacional. Según las últimas informaciones, la policía logró detener a uno de los sospechosos y recuperar el trípode del equipo, aunque el resto de las pertenencias y el segundo delincuente aún no han sido localizados.
Para el cronista, quien lleva 15 años cubriendo noticias en la calle, fue una experiencia inédita: «Es la primera vez que me pasa algo así. La impotencia es tremenda porque pasaron por delante de la policía y no hicieron nada».