Una denuncia estremecedora ha puesto nuevamente en el ojo de la tormenta al sistema de protección de niñez y a la justicia de familia. Natasha Romero, tía de cuatro hermanos de 11, 9, 7 y 5 años, ha hecho público un caso de presunto abuso, maltrato físico y negligencia institucional que mantiene en vilo a la comunidad de José C. Paz y Malvinas Argentinas.

El caso tomó relevancia nacional tras la difusión de unas imágenes desgarradores. En ellas se observa a León (11), el mayor de los hermanos, intentando saltar desesperadamente un portón para escapar de su vivienda. Según el relato de la tía, el niño fue retenido por su madre y su abuela, quienes lo habrían encerrado en un baño para evitar su huida. Gracias a la intervención de los vecinos y de la policía de José C. Paz, León pudo ser retirado del domicilio el pasado 14 de marzo, pero sus tres hermanos menores, dos de ellos con diagnóstico de autismo, permanecen aún bajo el cuidado de los denunciados.

La pesadilla de estos niños habría comenzado hace dos años. Según la denuncia formal, los menores habrían sido víctimas de abusos sexuales y violencia física extrema por parte de la pareja de su madre, identificado como Enzo Luque. «Fueron abusados, los quemó con cigarrillos y les pegó con un palo», denunció Romero en sus redes sociales.

A pesar de estas graves acusaciones, la madre de los niños, Vanesa Coronel, habría decidido continuar la relación con el presunto abusador, desestimando el testimonio de sus propios hijos.

Tras una intervención judicial previa, los niños habían quedado bajo el resguardo de su familia paterna, donde comenzaron un proceso de recuperación física y psicológica. Sin embargo, el pasado 27 de febrero, la situación dio un giro inesperado y, para muchos, inexplicable.

El Servicio Local de Malvinas Argentinas, a través de una psicóloga y una trabajadora social, habría impulsado la restitución de los menores a su madre. Según la familia denunciante, las profesionales ignoraron las restricciones perimetrales vigentes y el riesgo inminente que representaba el entorno materno. «La vida de los chicos cambió por completo: dejaron sus terapias, su rutina y su seguridad», afirmó la tía.

Tras el intento de fuga de León, la familia paterna asegura no tener noticias fehacientes. «No nos dejan verlos. Estamos desesperados», manifestó Romero, quien apunta directamente contra el Juzgado de Familia N°1 de San Martín y la DINAF por la inacción ante las pruebas presentadas.

El caso ha generado una fuerte ola de indignación en redes sociales, donde se exige la intervención inmediata de organismos superiores para garantizar la integridad de los menores que aún permanecen en el domicilio. La familia advierte que, mientras el denunciado por abuso siga conviviendo con la madre, la vida de los niños corre un peligro mortal.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo