En una madrugada que Matías Fernández difícilmente olvidará, el silencio de la capital neuquina se rompió con una fuerte explosión. Al asomarse por la ventana, el panorama era desolador: varios de los vehículos de su concesionaria, estacionados temporalmente frente a la Legislatura de Neuquén, estaban envueltos en llamas.
Lo que en un principio pudo parecer un hecho de inseguridad al azar, pronto reveló una trama mucho más oscura de amenazas y presuntos vínculos con el crimen organizado local. Según relató la víctima en una entrevista radial con Lucas Roche, el ataque fue el desenlace de un conflicto personal con una joven que había conocido recientemente.
Fernández explicó que mantenía un vínculo informal desde hacía poco más de un mes con una mujer. Tras una discusión motivada por una escena de celos al revisar su teléfono, la situación escaló a amenazas directas. «Me dice en persona: ‘vos no sabés quién soy yo y tampoco sabés quién es mi familia'», recordó el joven empresario.
Tras el siniestro, las investigaciones preliminares y la información policial permitieron identificar el entorno de la mujer. Según Fernández, se trataría de una familia con antecedentes violentos y vinculación con otros ataques similares en la ciudad, incluyendo incendios a comercios y vehículos de otros empresarios bajo la modalidad de extorsión.
El ataque afectó a una flota de vehículos seleccionados, muchos de ellos de alta gama, que se encontraban en ese predio debido a que Fernández estaba en proceso de mudar su agencia, Exclusive Cars, a un nuevo local.
La lista de daños incluye:
- Un VW Vento (valorado en 26 millones de pesos).
- Dos Audi A3 (25 millones cada uno).
- Un VW Gol Trend (17 millones).
- Dos camionetas Toyota Hilux y una VW Amarok con daños parciales y totales.
«Sacando cuentas por afuera, tenemos más o menos unos 250 a 300 millones de pesos en pérdidas», detalló Matías.
La situación financiera es crítica, ya que los vehículos contaban únicamente con el seguro básico contra terceros. «Lamentablemente los autos no tenían seguro completo… el seguro no cubre nada. Mucha gente creía que esto se iba a hacer pasar por el seguro, pero no es así», aclaró para disipar rumores.
A pesar del duro golpe a su pyme, Fernández se mostró resiliente. El Ministerio Público Fiscal ya interviene en el caso bajo la carátula de violencia doméstica y otros delitos relacionados, mientras se analizan las cámaras de seguridad de la zona legislativa para terminar de confirmar la autoría del hecho.
«Yo creo que esto siempre nos fortalece», reflexionó el entrevistado. «Soy muy creyente en Dios y sé que Dios nos hace pasar por estas cosas para darnos sabiduría y hacernos más fuertes, para ver lo capaces que somos de enfrentar las cosas si realmente tenemos ganas y hacemos lo que nos gusta».
Mientras la justicia avanza, el joven de 24 años ya planea la reapertura de su negocio, apoyándose en la comunidad y en su plataforma digital para reconstruir lo que las llamas le arrebataron en una sola noche.