La zona del Faro Querandí volvió a ser escenario de un encuentro asombroso con la fauna marina bonaerense. En las últimas horas, pescadores deportivos lograron la captura de un imponente Tiburón Escalandrún, una de las especies más emblemáticas y respetadas de la Costa Atlántica argentina.
El ejemplar, que destaca por su gran tamaño y su característica dentadura expuesta, generó asombro entre los presentes, recordándonos la riqueza biológica que habita en nuestras aguas. Sin embargo, más allá de la espectacularidad de la captura, el hecho reavivó el debate sobre la nomenclatura y la conservación de esta especie.
Aunque popularmente se lo conoce en Argentina como Escalandrún, científicamente se trata del Carcharias taurus. En el resto del mundo, este imponente depredador es mundialmente famoso bajo el nombre de Tiburón Toro (o Sand Tiger Shark en inglés).
A diferencia de lo que su apariencia feroz sugiere, el Carcharias taurus es conocido por ser un animal de movimientos lentos y, por lo general, poco agresivo con los humanos a menos que se vea provocado.
A pesar de la euforia que genera una captura de este calibre, la comunidad científica y los colectivos de pesca responsable hacen hincapié en un punto no negociable: la devolución obligatoria.
«El Escalandrún es una especie vulnerable. Identificarlo correctamente como Tiburón Toro nos ayuda a entender que estamos ante un animal que es monitoreado a nivel global por su delicado estado de conservación», señalan expertos en fauna marina.