La localidad de Lamarque atraviesa sus horas más oscuras. Lo que comenzó como una búsqueda de paradero el pasado 22 de febrero se ha transformado en un reclamo de justicia que mantiene en vilo a toda la región. Este sábado, familiares y vecinos de Kevin Hernández, el joven de 26 años desaparecido, volvieron a concentrarse frente al edificio municipal en una marcha que reflejó la angustia y la impaciencia ante la falta de avances concretos.
A diferencia de los primeros días, donde la esperanza de encontrarlo con vida guiaba los operativos, el discurso de la familia ha tomado un tono trágico. En declaraciones recientes, sus allegados manifestaron que las sospechas apuntan ahora a un desenlace fatal. «Estamos buscando su cuerpo», señalaron con crudeza, reflejando el convencimiento de que Kevin no se ausentó por voluntad propia, sino que pudo haber sido víctima de un hecho violento.
La desaparición de Kevin ha tenido un impacto institucional sin precedentes en la ciudad, llegando incluso a la suspensión de la Fiesta Nacional del Tomate y la Producción, una decisión tomada por el municipio en señal de respeto y para volcar todos los recursos de seguridad a la investigación.
Hasta el momento, la Policía de Río Negro y el Ministerio Público Fiscal han desplegado un operativo masivo que incluye:
- Nueve allanamientos: En diversos puntos de la ciudad y zonas rurales, donde se secuestraron teléfonos celulares, prendas de vestir y elementos que están siendo peritados.
- Rastrillajes intensivos: Con la participación del grupo COER, drones, la división canes y la Prefectura Naval, que ha inspeccionado el cauce del río Negro y los canales de riego.
- Hallazgos paralelos: Durante uno de los operativos en el barrio Arenal, la policía incautó 1,4 kilos de marihuana, lo que derivó en una causa federal paralela, aunque todavía no se ha establecido un vínculo directo con el destino de Hernández.
La movilización de este fin de semana no solo buscó visibilizar el caso, sino también presionar por una mayor celeridad en los peritajes. La familia sostiene un acampe permanente en la plaza central de Lamarque, donde reciben el apoyo de una comunidad que se siente vulnerable.
«No vamos a callarnos hasta que aparezca Kevin», aseguraron durante la marcha. Por ahora, el hermetismo judicial es total respecto a la última persona que fue vista con él, quien ya habría sido identificada mediante cámaras de seguridad y se encuentra bajo investigación.
Mientras los días pasan, Lamarque sigue marchando y la familia espera por la verdad.