En el barrio Villa del Carmen, lo que debería haber sido una obra de mejora se convirtió en un muro de contención para la vida cotidiana. Los vecinos denuncian que, desde hace una semana, la calle principal se encuentra bloqueada por montículos de relleno que impiden el tránsito normal, obligando a las familias a realizar maniobras riesgosas para salir de sus hogares.
La indignación de la comunidad surge tras una obra inconclusa. Según relatan los afectados, las cuadrillas municipales trabajaron en un sector específico (el que «arreglan siempre») pero, al finalizar ese tramo, depositaron grandes cantidades de tierra que funcionan como una barrera en mitad de la calzada.
«Dejaron montañas de relleno clausurando la calle, creo que con el fin de no venir a repararla más», afirma una vecina del sector, quien grabó el estado del camino para visibilizar el abandono.
Para quienes viven en la zona, la situación no es solo una molestia estética, sino un peligro real de seguridad vial. Cada mañana, la rutina escolar se convierte en un desafío logístico:
- Paso restringido: Solo queda un pequeño pasillo de tierra entre pozos y escombros.
- Riesgo en moto: Los padres deben maniobrar con sus hijos en moto por senderos estrechos donde la calle se está cayendo de a poco.
- Desmoronamiento: El terreno cedió al punto de que hay sectores donde prácticamente no quedó calle transitable.
«Salimos todos los días a las 7 de la mañana porque mis hijos van a la escuela. El papá los lleva en moto y este es el único pasillo que nos quedó para poder salir. Es un peligro, hay pozos por todos lados y la calle se la comió el tiempo», relata una vecina con angustia.
Lamentablemente los habitantes de Villa del Carmen siguen sorteando pozos y montículos, esperando que la calle deje de ser un obstáculo y vuelva a ser el camino que los conecte con su rutina.