Leonella Dina, hermana de la víctima, se hizo presente en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante de Viedma. Denunció maltratos durante el acto y confirmó una reunión con el Intendente para el próximo 10 de marzo. «Queremos que su caso no se olvide para que a otro chico no le pase lo mismo», afirmó.
La apertura de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante de Viedma no fue un acto protocolar más. Entre el discurso del Intendente Marcos Castro y el despliegue político, la presencia de la familia de Ramiro Dina volvió a poner sobre la mesa un pedido de justicia que sigue sin encontrar respuestas concretas a nivel oficial.
Leonella Dina, hermana de Ramiro, relató lo sucedido en una jornada marcada por la lluvia, la persistencia y la búsqueda de un canal de comunicación directo con el Gobierno Provincial. Acompañada por su hermana y un grupo de vecinos, la joven colgó banderas en memoria de Ramiro para asegurar que la ciudad no olvide las circunstancias de su muerte tras una detención policial.
Tras finalizar la sesión, las hermanas Dina lograron acercarse a Marcos Castro. Si bien el Intendente manifestó estar «a disposición», Leonella aclaró que durante todo el año pasado la comunicación fue prácticamente nula.
«La única vez que recibí un mensaje fue para decirme que no podía prender cubiertas; después no recibí otro mensaje más que ese», sentenció Leonella.
El pedido principal hacia el jefe comunal es que funcione como «puente» para concretar una reunión con el Gobernador Alberto Weretilneck. Según relató Dina, Castro aseguró haberlo intentado sin éxito: «La respuesta de él es que lo ha intentado, que no ha tenido respuestas por parte del Gobernador. Nosotros ya no podemos comprobar si esto es así o no».
No obstante, la insistencia de la familia logró arrancar un compromiso: una reunión formal con el Intendente para el próximo martes 10 de marzo.
Un punto de tensión durante el encuentro fue el reclamo por el bloqueo de las cuentas de la familia en las redes sociales oficiales. «A mi hermana la tenía bloqueada y a las redes de ‘Justicia por Ramiro Dina’ también. Él dice que no lo hizo, que es algo automático de la gente que maneja sus redes», explicó Leonella, subrayando que siempre se han manejado con respeto en sus reclamos.
Además, lamentó la actitud de algunos presentes en el recinto del Concejo: «Hubo mucha gente que estaba en el recinto mirándonos mal, haciéndonos caras. Me pareció una falta de respeto, muy poco empática. Hasta que no estás en este lugar, no entendés lo que se siente».
En cuanto a la causa penal, la familia se comunicó recientemente con la fiscalía. Se les informó que se esperan nuevos informes y tomas de testimonios, por lo que planean una reunión con los funcionarios judiciales la próxima semana para conocer los detalles técnicos.
Para Leonella, la lucha trasciende el caso de su hermano y se convierte en una denuncia sobre la realidad en los barrios:
«Esperamos que las autoridades no miren para otro lado. Que así como salen posteos diciendo las cosas buenas que hace la policía, también se hagan cargo de las que se hacen mal. En el barrio Guido los vecinos nos dicen que a los chicos les siguen pegando y los siguen deteniendo de formas indebidas. Hay un abuso de poder y nadie lo está controlando».
La familia Dina espera que el 11 de marzo, tras la reunión prometida, puedan anunciar finalmente un avance en el compromiso político para esclarecer la muerte de Ramiro, quien salió a ver un partido de fútbol y nunca regresó a casa tras ser interceptado por la fuerza policial.sticia por Ramiro. Mientras tanto, los familiares aseguraron que mantendrán el estado de alerta y no descartan nuevas acciones para profundizar el pedido de justicia.