El presidente argentino, Javier Milei, destacó con un mensaje que rompió todos los moldes. Bajo la premisa de que «Occidente está en peligro», Milei transformó su intervención en el Foro Económico Mundial en una defensa ferviente del capitalismo de libre empresa y una advertencia contra el avance del colectivismo.

Desde su llegada, el mandatario fue recibido con la curiosidad que despierta una figura disruptiva, siendo calificado por diversos medios internacionales como una «estrella de rock» de la economía liberal. Sin embargo, el entusiasmo inicial de algunos líderes y empresarios se transformó en un silencio reflexivo a medida que Milei desglosaba su diagnóstico sobre la decadencia de las naciones occidentales debido al Socialismo del Siglo XXI.

El eje central de su alocución fue el ataque frontal a la intervención estatal y al concepto de «justicia social», al cual calificó de intrínsecamente injusto. Para Milei, el éxito económico no depende de la regulación, sino de la libertad absoluta de aquellos que arriesgan su capital.

«No se dejen amedrentar ni por la casta política ni por los parásitos que viven del Estado. No se entreguen a una clase política que lo único que quiere es perpetuarse en el poder y mantener sus privilegios. Ustedes son benefactores sociales. Ustedes son héroes.»

El presidente argentino argumentó que el sistema capitalista es el único capaz de terminar con la pobreza en el mundo, citando datos históricos sobre el crecimiento del PBI global tras la Revolución Industrial.

Milei cerró su discurso con un mensaje directo a los empresarios presentes, asegurándoles que, bajo su gestión, la Argentina se convertirá en un aliado incondicional del sector privado. Su ya icónico grito de «¡Viva la libertad, carajo!» resonó en el auditorio, marcando un antes y un después en la participación argentina en este foro.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo