Brunela de Gregorio tiene una traqueotomía y ya recibió el alta médica para dejar el hospital de Bahía Blanca. Sin embargo, no puede regresar a Carmen de Patagones porque su familia no logra conseguir un alquiler que cumpla con las condiciones sanitarias requeridas.

La historia de Brunela es la de una lucha constante. Tras cinco meses y medio de internación en Bahía Blanca debido a una insuficiencia respiratoria que la puso en estado crítico, hoy la pequeña está lista para volver a casa. Pero el regreso se ha convertido en una carrera de obstáculos burocráticos y sociales que mantienen a la niña «esclava» de una habitación de hospital.

Su madre, Dayana Di Gregorio, en un pedido desesperado de solidaridad, relató la difícil situación que atraviesan: «Ella tuvo una insuficiencia respiratoria, estuvo muy grave. Hoy por hoy es una nena que requirió, para poder salir de terapia, una traqueotomía. Para poder traérmela para Patagones, necesitaba una internación domiciliaria, pero el hospital local no tiene gente capacitada ni los recursos».

Ante la carencia de personal especializado en el sistema público local, los padres de Brunela tomaron la iniciativa y se capacitaron para ser ellos mismos quienes asistan a la niña. «No necesita domiciliaria, porque nosotros fuimos capacitados con el papá como para tenerla nosotros en la casa. Con ese fin la puedo traer a Patagones», explica su mamá.

A pesar de contar con un subsidio habitacional de 250 mil pesos otorgado por el municipio, el mercado inmobiliario le ha cerrado las puertas. La falta de un recibo de sueldo (consecuencia lógica de haber dejado de trabajar para cuidar a su hija durante meses) es el principal impedimento.

«Se me está haciendo cuesta arriba, porque la mayoría pide recibos de sueldo. Yo hace cinco meses y medio atrás dejé de trabajar por esta problemática y ya con ella así, con traqueotomía, hoy por hoy no puedo trabajar. Cuento con el dinero para pagar, pero no encuentro el lugar».

La urgencia es máxima. Si Brunela no consigue un lugar apto en Carmen de Patagones, su destino será un traslado a Buenos Aires para esperar una evaluación que podría tardar meses. Esto significaría continuar con un desarraigo que ya lleva medio año.

Las condiciones que debe cumplir la vivienda son específicas por la salud de la niña:

  • Ausencia total de humedad.
  • Pisos de cerámico y paredes revocadas.
  • Excelentes condiciones de higiene.
  • En lo posible, un patio, ya que Brunela no podrá tener contacto con la vía pública por un tiempo.

«Realmente me encuentro desesperada», confiesa su madre. «Hace cinco meses y medio que mi hija no sabe lo que es salir afuera de un hospital. Si yo no puedo encontrar un alquiler, la esclavizo a estar en el hospital hasta que salga un traslado».

El pedido queda abierto a la comunidad de Patagones y alrededores. La familia apela al «boca a boca» para encontrar a un propietario dispuesto a empatizar con la situación y permitir que Brunela, finalmente, pueda dormir en un hogar y no en una sala de internación.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo